Al menos 3.428 manifestantes han muerto en Irán durante los 18 días de protestas antigubernamentales, según informó la organización Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo. La ONG sostiene que la cifra de fallecidos podría ser aún mayor, al considerar que nuevos informes y testimonios “ilustran aún más la magnitud de la violencia”.
IHRNGO señaló que entre el 8 y el 12 de enero se registraron al menos 3.379 muertes, incluyendo tanto a manifestantes como a 121 miembros de las fuerzas estatales. La organización subrayó que estas cifras representan un “mínimo absoluto”. Además, al menos 15 de los fallecidos por la represión tenían menos de 18 años, según la verificación realizada en 15 provincias de la República Islámica.
La ONG también informó que más de 10.000 personas han sido arrestadas desde el inicio de las protestas en diciembre. El informe identificó a la ciudad de Karaj, en la provincia de Alborz, como uno de los escenarios de represión más severa. Testigos citados por IHRNGO declararon que las fuerzas estatales en Karaj emplearon ametralladoras pesadas DShK contra los manifestantes.
Según la organización, se ha intensificado el despliegue de seguridad y se ha impuesto la ley marcial desde el atardecer hasta el amanecer en varias ciudades, principalmente en las regiones kurdas. En la ciudad de Rasht, un testigo relató a IHRNGO una represión generalizada, incluyendo episodios en los que un grupo de jóvenes manifestantes, atrapados en la zona del bazar, alzó las manos en señal de rendición y aun así fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad.









