Este martes se desarrollará la audiencia inicial contra una pareja de inspectores de la Policía Nacional acusados por la muerte violenta de una agente policial, cuyo cuerpo fue hallado calcinado en la carretera CA-5, a la altura de la aldea de Támara, Valle de Amarateca, en el departamento de Francisco Morazán.
El proceso es conocido por un juzgado con competencia en materia penal, a partir del requerimiento presentado por el Ministerio Público.
De acuerdo con la acusación fiscal, Juan Daniel Fonseca Becerra enfrenta cargos por el delito de femicidio agravado y asociación para delinquir, mientras que su esposa, la inspectora María Vicenta Molina Escobar, es señalada como supuesta responsable de los delitos de asesinato y asociación para delinquir, en perjuicio de la agente Linda Waleska Cáceres Suazo. Ambos forman parte de la estructura policial y habrían actuado con la participación de otras personas.
Los hechos investigados se remontan al 22 de diciembre de 2024, cuando la víctima fue atacada en un sector de la CA-5 y posteriormente su cuerpo y el vehículo en el que se desplazaba fueron incendiados.
EL COMUNICADO:
La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), a través de la Sección en Muerte de Mujeres, tras presentar requerimiento fiscal en contra de dos inspectores de Policía, logró, en coordinación con agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), la captura de Juan Daniel Fonseca Becerra, señalado como supuesto responsable de los delitos de femicidio agravado en perjuicio de la agente de Policía Linda Waleska Cáceres Suazo, así como de asociación para delinquir en perjuicio de otros derechos fundamentales.
Asimismo, el Ministerio Público acusa a la inspectora María Vicenta Molina Escobar, esposa del imputado, por suponerla responsable del delito de asesinato y asociación para delinquir en perjuicio de la referida agente policial y de otros derechos fundamentales.
El hallazgo del cuerpo calcinado se registró el 22 de diciembre de 2024, a la altura de la carretera CA-5, específicamente en la aldea de Támara, Valle de Amarateca, departamento de Francisco Morazán.
De acuerdo con las investigaciones, el día del crimen la joven policía salió de su vivienda, ubicada en una colonia de la ciudad de Comayagua, aproximadamente a la 1:00 de la madrugada, a bordo de su vehículo, con el propósito de reunirse con la pareja de inspectores, quienes son esposos, y otras personas en el lugar donde posteriormente ocurrieron los hechos.
Al arribar al punto de encuentro, alrededor de las 2:50 de la madrugada, y al descender del vehículo, la víctima fue sorprendida por los imputados y sus acompañantes, quienes le dispararon en repetidas ocasiones. Posteriormente, como una evidente manifestación de odio y ensañamiento, procedieron a incendiar tanto el cuerpo de la joven policía como el vehículo en el que se transportaba.
Una vez ejecutado el crimen, los imputados huyeron de la zona a bordo de un vehículo.









