Pobladores de Quimistán y San Marcos en Santa Bárbara han alzado su voz este lunes contra la construcción de la represa El Tablón, proyecto que consideran una amenaza directa a su territorio y forma de vida.
Las comunidades denuncian que esta obra podría inundar uno de los valles más productivos de la zona, poniendo en riesgo tierras cultivables, fuentes de agua y el sustento de cientos de familias campesinas.
Los manifestantes señalan que las decisiones sobre este tipo de megaproyectos se están tomando sin consulta previa a las comunidades afectadas, lo que califican como un acto de despojo y violencia institucional. Además, acusan que la imposición de obras como esta refleja un patrón de destrucción ambiental en nombre del desarrollo, sin considerar el impacto real en la vida de las personas.
Con mensajes como “¡No al despojo! ¡Sí a la vida!” y “El territorio no se vende, se ama y se defiende”, los habitantes exigen respeto a sus derechos, a su tierra y a su futuro. La movilización se realiza con el objetivo de frenar el avance del proyecto y exigir que se escuchen las voces de quienes habitan y cuidan el territorio ancestralmente.








