Durante la sesión legislativa del martes, se desató un fuerte caos en el hemiciclo cuando la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, realizaba su exposición ante el pleno del Congreso.
Su intervención fue interrumpida por gritos y disturbios protagonizados por colectivos afines al oficialismo y algunos diputados del partido de gobierno.
En su discurso, la consejera López hizo un llamado a la defensa del proceso democrático y exigió que se respete el trabajo técnico del CNE. “¿Queremos elecciones el 30 de noviembre? Sí queremos elecciones”, dijo enfáticamente, abogando por un proceso electoral sin presiones, sin barricadas violentas ni intimidaciones.
López también criticó las acciones del consejero Marlon Ochoa, quien se opone al sistema de verificación humana de actas con inconsistencias, una herramienta que según ella es fundamental para garantizar la transparencia del conteo. Afirmó que no se permitirá que una minoría imponga decisiones que no representan la voluntad de la mayoría.
La presidenta del CNE recordó dos hechos recientes que han obstaculizado el trabajo institucional: el secuestro de urnas durante las elecciones primarias del 9 de marzo y la toma de las instalaciones del CNE por parte de colectivos oficialistas un día antes de la sesión.
Este último hecho buscaba evitar la presentación de ofertas relacionadas con el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Mientras la consejera López exponía ante el pleno, ingresaron al Congreso miembros de los colectivos de Libre que comenzaron a lanzar insultos y gritos contra las consejeras del CNE.
De forma paralela, se permitió su ingreso sin mayores restricciones, y de manera extraoficial se señala que el grupo habría sido comandado por Naveshna Rovelo, funcionaria estatal y esposa del diputado y vicepresidente del Poder Legislativo, Fabricio Sandoval.








