El enviado especial de la Casa Blanca para Medio Oriente, Steve Witkoff, viajará a la región la semana que viene para proponer una “prórroga” de la primera fase del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamas mientras continúan las negociaciones para la firma de una segunda etapa del acuerdo, más difícil de concretar.
Esta segunda fase contempla la liberación de todos los rehenes masculinos en manos de los terroristas de Hamas y la retirada israelí de toda la Franja de Gaza. Según una información publicada esta semana por el Canal 12 de la televisión israelí, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene intención de discutir desde ya el futuro político del enclave —reservado en principio para una tercera etapa— y perseguir garantías de que Hamas no ostentará ningún tipo de presencia allí, ni política ni militar.
En estas circunstancias, Witkoff declaró este domingo a la cadena CNN que su intención es llegar a la región el próximo miércoles para negociar “una prórroga de la fase uno”, es decir, seguir concentrándose en los protocolos de intercambio de rehenes israelíes por prisioneros palestinos antes de abordar cualquier otro tipo de circunstancia.
El pasado jueves, Witkoff advirtió que la segunda fase del acuerdo es “más difícil” porque las autoridades israelíes exigen la salida del grupo terrorista del enclave.
“Hay que tener en cuenta que hay un final a la guerra como parte de la segunda fase. Creo que los israelíes tienen una ‘línea roja’, que es que no se puede tener a Hamas en el Gobierno. Así que es difícil cuadrar ese círculo, pero estamos haciendo muchos progresos en las conversaciones”, manifestó el enviado de la Casa Blanca durante una intervención en un foro del FII Institute en Miami.








