Nuevos ataques israelíes mataron al menos 19 palestinos en el último día en la Franja de Gaza, lo que aumentó a 44.382 el número de fallecidos en el último año, según datos de este sábado del Ministerio de Sanidad gazatí, si bien los equipos de emergencias denuncian que no están pudiendo recuperar cuerpos del asediado norte de Gaza.
“La ocupación israelí cometió 4 masacres contra familias en la Franja de Gaza, causando 19 mártires y 72 heridos que llegaron a los hospitales durante las últimas 24 horas”, detalla el comunicado del ministerio, que a su vez denuncia que hay nuevas víctimas que siguen bajo los escombros y más de 105.000 heridos.

Al menos siete gazatíes murieron este sábado en el bombardeo israelí de una casa en el barrio de Al Rimal, en el centro de la norteña ciudad de Gaza, donde aún quedan personas bajo los escombros, según fuentes de la agencia palestina Wafa.
Además, un trabajador de los servicios de emergencias de la Defensa Civil gazatí murió en otro ataque contra viviendas en el asediado campamento de Yabalia, denunció esta organización, a quien identificaron como Muhamad Zuhair al Sharbasi.
Con la muerte de Al Sharbasi, ya son 88 los técnicos y sanitarios de esta organización asesinados desde octubre de 2023, denunció la Defensa Civil local en un comunicado.

También hoy, otros cinco gazatíes, incluidos tres empleados de la ONG World Central Kitchen, fallecieron en el bombardeo de un vehículo civil en la carretera de Salah al Din, a la altura de Jan Yunis, denunciaron fuentes locales, en un suceso que el Ejército israelí esta investigando, tras asegurar que en el vehículo viajaba un miliciano.
El asedio militar israelí que sufre el norte de Gaza
Debido al asedio militar del norte de Gaza, que hoy cumple 58 días y que ha causado cerca de 2.700 muertos en Yabalia, Beit Hanoun y Beit Lahia, cuerpos en descomposición yacen en las calles desde hace días, denunció ayer una investigación del medio israelí +972, y los equipos de rescate no están pudiendo socorrer a las víctimas.

Ya el pasado 26 de noviembre, los equipos de la Defensa Civil gazatí anunciaron que no podrán seguir operando en la gobernación de Gaza, donde se sitúa la capital gazatí, debido a la negativa israelí de permitir la entrada de combustible necesario para sus ambulancias.








