Tras ataques como el de Beslán, que en 2004 acabó con la muerte de 334 personas, Putin se aseguró el poder con la promesa de seguridad a su ciudadanía
El atentado del Crocus City Hall, a las afueras de Moscú, es el peor que ha vivido Rusia en dos décadas.
Las terribles imágenes del recinto, en el que miles de personas aguardaban para asistir a un concierto, recuerdan las del ataque contra el teatro Dubrovka, de la capital rusa, en 2002, cuando un grupo de militantes chechenos protagonizó una gigantesca crisis de rehenes.
La operación de las fuerzas de seguridad rusas…








