Bajas del precio del dólar conocidas como revalorización de lempira son imperceptibles para el bolsillo de los hondureños.
Las pequeñas variaciones en la baja del precio del dólar son catalogadas por empresarios como “alegría de pobre”.
Se requiere que haya diálogo entre empresarios y fuerza productiva para generar mecanismos que fomenten la inversión y generación de inversiones.








