La Asamblea General de Naciones Unidas votó mayoritariamente este martes a favor de exigir un cese del fuego humanitario inmediato en la Franja de Gaza, lo cual muestra el apoyo generalizado para poner fin a la guerra entre Israel y Hamas que empezó hace más dos meses.
La votación en el organismo mundial de 193 miembros fue de 153 a favor, 10 en contra (entre ellos, EEUU) y 23 abstenciones. El apoyo fue mayor que el de una resolución del 27 de octubre que pedía una “tregua humanitaria” que condujera a un cese de hostilidades, donde la votación fue de 120 a 14 y 45 abstenciones.
A diferencia de las resoluciones del Consejo de Seguridad, las aprobadas por la Asamblea General no son jurídicamente vinculantes. Sin embargo, los mensajes emitidos por la asamblea “también son muy importantes” y reflejan la opinión mundial, señaló el lunes el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
El apoyo se dio después de que Estados Unidos vetó una resolución del Consejo de Seguridad el viernes que exigía un cese del fuego humanitario, por lo que las naciones arábigas e islámicas convocaron una sesión de emergencia de los 193 países miembros de la Asamblea General para votar una resolución que pide lo mismo.
También se prevé que el resultado de esta votación refleje el creciente aislamiento de Estados Unidos, que se rehúsa a sumarse a las exigencias de un alto el fuego. Estados Unidos es considerado como la única entidad capaz de persuadir a Israel para que acepte un cese del fuego debido a que es su aliado más cercano y su principal proveedor de arsenal.
Antes de la votación, en un lenguaje más duro de lo habitual, el presidente Joe Biden advirtió que Israel estaba perdiendo apoyo internacional debido a su “bombardeo indiscriminado” de Gaza.








