Renunció el Canciller de Uruguay, Francisco Bustillo, tras quedar involucrado en el caso que investiga la entrega de un pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset.
“Para aventar toda suspicacia que como jerarca pudiera ejercer cierta injerencia sobre terceros, amparado en las prerrogativas del cargo, me permito informar que es tal mi tranquilidad que he presentado la renuncia respectiva”, sostuvo en un comunicado.
Bustillo presentó la renuncia luego de que, este miércoles, se conocieran audios en los que se lo escucha pedirle a la vicecanciller, Carolina Ache, que no colaborara con la Justicia en la investigación. Puntualmente, le sugería que perdiera su teléfono celular para evitar entregarlo a las autoridades y que éstas accedan a los chats con el número dos del Ministerio del Interior, Guillermo Maciel. Según se supo, en estas conversaciones Maciel advertía sobre el riesgo de otorgar documentaciones a Marset, quien era señalado como un “narco muy peligroso y pesado”.
Asimismo, Bustillo intentó incidir en la investigación administrativa interna en la propia Cancillería.
“Que se mande al frente Maciel, vos perdé el celular, estoy imaginando escenarios (…) hay que ir sorteando esto paso a paso”, apuntó en una de las escuchas mientras en otra dice: “Busquemos la vuelta para que no tengas que entregar eso (los chats de WhatsApp) porque ahí quedas re pegada. Dejame hablar con Mata para ver si hay alguna forma de que el pueda hablar con la tipa (funcionaria sumariante) e incidir”.
La divulgación de los audios generó un fuerte repudio en todo el arco político uruguayo -tanto del oficialismo como de la oposición- que exigieron su remoción inmediata del cargo.








