En un nuevo informe, la CEPAL llama a los países a mejorar el diseño de sus políticas para aprovechar la contribución que puede hacer la IED a la transición energética y al desarrollo productivo sostenible de la región.
En 2022 ingresaron a América Latina y el Caribe 224.579 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED), cifra un 55,2% superior a la registrada en 2021 y el máximo valor desde que se lleva registro, informó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Este informe de la Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2023 (CEPAL), presenta el reto de atraer y retener inversión extranjera directa que contribuya al desarrollo sostenible e inclusivo de la región sigue más vigente que nunca y los países tienen que realizar esfuerzos de política relevantes si quieren contar con IED que apoye su proceso de desarrollo y materialice el potencial que tiene dicha inversión para la construcción de capacidades, la creación de empleo de calidad, la transferencia tecnológica y la diversificación y sofisticación de la matriz productiva.
Una de las principales justificaciones para destinar recursos públicos a la atracción de inversiones es el potencial de la IED para promover encadenamientos productivos y la transferencia de conocimientos y tecnología, y apoyar así el crecimiento económico.








