Tigres de México sacó petróleo del Estadio Olímpico al vencer 1-0 a Motagua y poner un pie en semifinales de la Champions de CONCACAF.
Los Azules hicieron un buen primer tiempo, hasta que una mala salida del arquero Marlon Licona complicó todo. El portero le sirvió el balón en bandeja de plata a Luis Quiñones para que rematara a placer y anotara el gol que necesitaban para inclinar la balanza. Sin embargo, el propio Licona se encargó de proteger el arco.
La segunda mitad no fue tan mala para el Ciclón que intentó encontrar la ruta al gol.
La próxima semana, el Azul Profundo deberá visitar el territorio mexicano con la pesada obligación de ganar el encuentro para seguir con vida o despedirse del torneo.








