El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, expresó su felicidad tras llegar a la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), a recoger a su esposa, Rosa Elena Bonilla, a quien se le cambiaron las medidas de prisión preventiva, por arresto domiciliario debido a su estado de salud.
“Muy contentos en la familia de tener de vuelta a doña Rosa”, expresó el exfuncionario.
De igual forma, aseguró que en el juicio hubo irregularidades, por lo que insistió en que el nuevo pleno de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, blinden el Poder Judicial para evitar influencias externas.
“Hubo una serie de irregularidad en el juicio, y es un juicio como de estudiarlo y verlo, y es donde yo insisto que a veces no es la autoridades judicial la mala, sino que las influencias y que hoy se elije la nueva Corte espero, y que esa nueva Corte sea blindada para que nadie pueda amenazarles o hacerles presión para que tomen decisiones que no sean fuera de ley”, dijo el exmandatario.
A criterio de Lobo Sosa, el caso de la exprimera dama es ilegal, ya que nace de una “decisión política y de un afán de tener preseas en Honduras”, ya que asegura a ellos no les importa violentar la ley.
“Pepe” Lobo concluyó asegurando que se hará justicia en el caso de su esposa e insistió una vez más blindar la Corte Suprema de Justicia, para que nadie presione a los jueves.








