Los perros pueden convertirse en el ser que más ama una persona, porque para muchos ellos son un integrante más de las familias.
Ese el caso de Ashley Liberto, una profesora de secundaria en Estados Unidos, y su golden retriever Bentley, quienes desde hace 8 años, cuando el peludo llegó a su vida, han sido inseparables. Incluso ahora, cuando su mascota ha debido enfrentar un diagnostico de salud muy duro.
Liberto contó que el perro siempre había mostrado una gran actitud. “Está tan lleno de vida y energía, y simplemente ama a todos”, dijo. Es por eso que sabía que algo andaba mal cuando empezó a caminar cojeando y el veterinario le dieron la respuesta que nadie quisiera escuchar.
“El veterinario pensó que era artritis, y luego se le hinchó el codo, le hicieron una radiografía y encontraron un sarcoma de tejido blando“, contó Liberto. En definitiva, una resonancia magnética identificó que era cáncer lo que padecía el canino en su codo.
Lo que procedía en esta situación era amputar su pata, para poder salvar el resto del organismo. “No tengo hijos; él es mi hijo. Fue terrible. Fue emocionalmente agotador. Lloraba todas las noches“, expresó Liberto.
Por fortuna, todo resultó de la mejor manera. “Tan pronto como salió a verme, cojeó y simplemente se adaptó. Tenemos una cancha de tenis, y el segundo día que estuvo en casa, me llevó a la cancha de tenis para conseguir pelotas para jugar. Simplemente tiene estas ganas de vivir“, recordó.
En todo este proceso ha sido importante el apoyo que ha tenido por parte de sus seres cercanos, pero también de sus alumnos en Providence Day School en Charlotte, Carolina del Norte. De hecho, fueron estos niños quienes le dieron una gran sorpresa a la maestra, para mejorar la vida de su peludo.
Y es que, luego de enterarse cuánto costaban las prótesis para su perrito prefirió pedir ayuda a sus exalumnos para ver si le podían echar una mano. Y es que, al existir una clase de diseño con computadora e impresión 3-D, había la posibilidad de crear una prótesis para Bentley.
Este era un nuevo reto tanto para el profesor de la clase, Todd Johnson, como para los alumnos que nunca habían hecho nada igual. “Pensé que era una gran oportunidad para que los estudiantes vieran una aplicación en el mundo real de lo que están aprendiendo en la escuela. Sabía que una vez que los estudiantes lo entendieran, encontrarían diseños que son soluciones viables“, dijo Johnson.
Luego de que se formaran varios grupos y se postularan diseños, fue la idea del estudiante Brandon Hollis la ganadora. “Hubo una conexión muy real al ver a Bentley cuando llegó a clase, y saber que iba a poder ayudarlo fue algo especial“, comentó el alumno, que tardó semanas juntos a sus compañeros para tener la primera etapa de la prótesis.
“Se ajusta mucho mejor de lo que podría haber esperado. Todavía necesita algunos pequeños ajustes, y luego debería encajar perfectamente”, añadió.
Por otro lado, la maestra estaba muy tocada con el gesto.”Oh, Dios mío, ver lo que se les ocurrió fue tan conmovedor. Lloré. Nuestros niños son tan inteligentes y el hecho de que puedan tomar lo que están aprendiendo en el salón de clases y verlo en escenarios de la vida real, es realmente conmovedor“, dijo.








