Elena se hizo conocida en redes sociales por mostrarse con mucho optimismo a pesar de su compleja enfermedad. Partió a mejor vida este 3 de enero. “No hace falta ganar para saber que ya he ganado”, dijo, entre sus últimas palabras.
A veces hay situaciones inevitables por más que se hagan esfuerzos para que las cosas no ocurran o al menos tenga otro final. En esos momentos simplemente toca dejarse llevar y que ocurra lo que tenga que ocurrir, porque ya todo queda fuera de sus manos.
Eso suele ocurrir con los casos de problemas de salud, cuando ya no se puede hacer más nada que esperar el desenlace, sea bueno o malo. Así sucedió con el caso de Elena Huelva, una influencer española que hizo conocida en redes sociales en los últimos meses por relatar con optimismo cómo lidiaba con su diagnostico de cáncer.
Lamentablemente, la joven falleció este pasado 03 de enero, producto de esta enfermedad oncológica (sarcoma de Ewing) que había empeorado en las últimas semanas. Había sido conocida por su frase “Mis ganas ganan“, que usaba para afrontar la tan empinada cuesta que se le ponía en el camino, con humor y alegría, a pesar de todo.
A través de su cuenta en la red social Instagram compartió su último mensaje, más temprano este mismo día. “Hoy me he despertado no de la mejor forma, es más, nada bien, un muy susto. Están siendo días muy difíciles, están siendo muy complicados cada vez más , pero como sabéis yo soy más fuerte, y más complicada.
Tan solo 8 horas después, a través de una historia en la misma cuenta, la familia informó: “Desde esta mañana Elena os baila y os mira desde su estrella. Gracias por todo”. Este es un adiós para alguien que a pesar de lidiar con una situación sumamente compleja, nunca borró y sonrisa y siempre quiso dejar algo claro a sus seguidores, ella ya había ganado.
“No hace falta ganar para saber que ya he ganado, porque en la vida se trata de vivir y de llenarte de recuerdos con las personas, yo me llevo muchos buenos”, dijo unas semanas atrás, cuando empezaba a empeorar su condición.
Ella sabía que luchaba contra un cáncer incurable, por lo cual su destino ya estaba escrito. Sin embargo, ella prefirió mostrarse con alegría ante la adversidad, que bastante fuerte que era.
La joven de 16 años de edad, originaria de Sevilla, ha recibido una ola de buenos comentarios y despedida, porque en vida entregó mucho amor a quienes seguían de cerca su caso y de alguna forma querían acompañarla a la distancia.








