Su uso se ha multiplicado debido a la pandemia del COVID-19 para tomar la temperatura corporal… Hablamos del Termómetro, un instrumento tan básico como esencial.
Pero te preguntarás porque hacemos referencia a este aparatito… pues porque cada 22 de diciembre se celebra el Día Mundial del Termómetro.
Con esta efeméride se rinde homenaje a la invención del termómetro y su utilidad en la vida cotidiana, especialmente en el campo de la medicina.
¿Sabías que Galileo Galilei inventó el termómetro en el año 1552? Inicialmente era conocido como termoscopio, utilizado para medir la temperatura del ambiente.
El invento consistió en un tubo de vidrio y uno de sus extremos terminada en un bulbo grande, el cual luego de calentarlo sumergía el tubo en agua por el extremo abierto. Al enfriarse el nivel del agua subía cuando el aire del interior del tubo se calentaba o se enfriaba.
El jesuita Jean Leurechon lo nombró como termómetro en el año 1624. Este valioso instrumento siguió evolucionando, ya que en 1714 Gabriel Fahrenheit (físico e ingeniero polaco) creó el termómetro de mercurio con un bulbo sellado y un capilar de vidrio que permite que el mercurio se dilate y ascienda cuanto aumenta la temperatura.
En la actualidad prevalece el uso de termómetros digitales, debido al efecto contaminante de los termómetros de mercurio tradicionales.
Como lo dijimos al inicio, hoy día este instrumento de medición está más vigente que nunca, debido a la pandemia por COVID-19. Tomar la temperatura ya es una práctica habitual para detectar la fiebre, como uno de los síntomas del coronavirus. Se cuenta con dispositivos o cámaras termográficas en puertos, aeropuertos, escuelas y otras instancias, en el establecimiento de controles de temperatura corporal.








