Desde cualquier parte del planeta, se vive la pasión del Mundial 2022, incluso aquellos países que no están participando en esta edición comprenden la importancia de este evento y no se quieren perder ninguno de los partidos, hasta la final.
Sabiendo eso, no es raro que los hinchas apasionados hagan hasta lo imposible para no perderse ni un segundo de los partidos que disputen sus equipos. Un ejemplo de ello lo vemos en Argentina, país que llegó nuevamente hasta una final del Mundial y que ahora espera llevarse todas las glorias a casa.
Con este impresionante desempeño, los seguidores argentinos, conocidos por su amplia cultura y tradición futbolera, se han mostrado con mucha pasión alentando a su país. Así lo hacía este conmovedor abuelo que, a pesar de no tener recursos para ver los partidos desde casa con un televisor propio, se sentó frente a una vitrina de una tienda de electrodomésticos en la calle.
A pesar de que Carlos Bejar quiso ver los encuentros de la albiceleste en un bar, se sintió abrumado por los gritos de los fanáticos y prefirió llevarse una silla, ponerla frente a una vidriera y desde la calle presenciar los juegos.
“Le conté a mi hijo que iría a ver los partidos frente a esos televisores monstruosos y como tengo una prótesis en la cadera me dijo que llevara algo para sentarme y estar cómodo, así que me armé todo y allá fui”, dijo Bejar, de 82 años.
La foto de este particular hincha no pasó desapercibida y se volvió rápidamente viral en redes sociales. Tanto fue así que personas en Twitter empezaron una campaña para comprarle un televisor al abuelo y así disfrutara del Mundial en su casa.
Fue la usuaria conocida como @todaboluda en esta red social quien compartió la foto y escribió: “Necesito que le regalemos una tele, dale”. Una de las cuentas que no tardó en responder fue la tienda de electrodomésticos Frávega. “Abuelooo, lo lo lo lo lo. Te escribimos por privado así nos ayudas a contactarlo. La final la mira con TV nueva”, dijo el local.
Después de hacer todas las gestiones, la joven publicó un video del abuelo recibiendo un enorme televisor con resolución en alta definición y una antena. Podría ver a su país jugar la final del Mundial tranquilo y cómodo en casa, pero preferirá ir de nuevo a la vitrina porque siente que le da suerte.
“Yo el domingo voy a volver a mirar el partido en la misma vereda. Me prometieron que me iban a regalar una tele nueva, pero para mi verlo ahí y llevar mi sillón es mi cábala, ¡y no la voy a romper justo el día de la final!”, concluyó el abuelo.








