Chloe Barcelou, una artista que se encontraba preparándose para otro día de trabajo en su taller de New Hampshire (Estados Unidos), recibió la grata sorpresa de que no se encontraba sola, pues un pequeño colibrí había arribado a su estudio, al parecer en busca de ayuda.
“Creo que vino a pedirme ayuda”, dijo la artista al notar a la hermosa ave postrada de manera inerte sobre una de las superficies de su taller. “Voló y se posó justo a mi lado”, comentó Barcelou al portal The Dodo.
El pequeño colibrí, que era apenas del tamaño de su palma, permaneció inmóvil, por lo que a la artista le pareció que se encontraba en problemas.
Cabe destacar que Chloe había visto estas pequeñas aves revolotear por los jardines de su vecindario, sin embargo, no había visto uno tan cerca, pues estas aves no suelen estar tan cerca de los humanos, gracias a esta conclusión, la artista entendió que probablemente necesitara ayuda.
“Estaba emocionado, en el fondo de mi mente, de tener un encuentro tan cercano con un colibrí. ¡Parecía una pequeña hada!”, dijo. “Me sorprendió verlo en nuestro taller, pero también me preocupé un poco porque supe de inmediato que estaba atascado”, comentó al portal estadounidense.
Es bien sabido que los colibríes se alimentan principalmente del néctar de las flores, pues es de este de donde obtienen las calorías necesarias para volar.
Es por esto que Barcelou y su pareja rápidamente le brindaron asistencia a la diminuta ave, proporcionándole con una cuchara una mezcla de azúcar con agua. En un video que subió la artista a su cuenta de TikTok se puede ver al hermoso colibrí bebe alegremente y recupera sus fuerzas poco a poco, pues en cuestión de minutos de beber el néctar abrió sus ojos.
Luego de tomar todo lo que necesitaba y recobrar su energía, el ave finalmente emprendió el vuelo, por lo que su nueva amiga humana se alegró al ver que esté ya se encontraba recuperado.
Chloe comentó a The Dodo que al día siguiente volvió a verlo y que pensó que fue en plan de agradecimiento por haberlo ayudado. “Esa es solo mi intuición personal, que era el mismo pájaro con un mensaje, porque se veía igual”, dijo Barcelou.








