Hay mil y un historias, investigaciones e incluso teorías conspirativas que relacionan su tumba con puertas interdimensionales y extraterrestres.
Por su gran relevancia, la arqueóloga Kathleen Martínez lleva 15 años buscándola y todo parece indicar que está a punto de encontrarla, lo que significaría el descubrimiento del siglo.
Anteriormente se había encontrado dos estatuas de alabastro, una pertenece a un individuo del periodo ptolemaico y la otra probablemente una representación de la esfinge.
El túnel fue hallado debajo del antiguo Templo Taposiris Magna de Egipto, “un milagro de la ingeniería” según Martínez, tiene una profundidad de 13 metros y 1,305 metros de largo.
En él, se cree que está enterrada Cleopatra junto a su amante, el general romano Marco Antonio quien murió desangrado en brazos de la faraona.
Cleopatra antes de suicidarse le pidió al Emperador Octavio un permiso especial con el objetivo de poder seguir juntos durante toda la eternidad, según cuenta la leyenda Osiris e Iris.
Se creía que la reina más joven de Egipto personificaba a la diosa Iris, una mujer fuerte, inteligente, culta, hermosa ascendió al trono a la edad de 18 años y el extenso conocimiento que tenía sobre la región la cual causó gran admiración por sus súbditos, gobernó Alejandría.
En 2005 Kathleen Martínez comienza las primeras búsquedas financiadas por la Universidad de Santo Domingo en colaboración con las autoridades egipcias en Taposiris Magna junto a una eminencia de la arqueología egipcia Zahi Hawass, pese a que Hawass no compartía con Martínez el lugar de búsqueda debido a que los antiguos egipcios no enterraban a sus faraones en templos sino en pirámides o lugares propios de enterraiento.
Fue hace poco más de un año, cuándo se encontraron 16 catacumbas grecorromanas,imágenes con el nombre de Cleopatra y Marco Antonio y monedas con la imagen de Cleopatra, en el túnel se hallaron vasijas y tinajas de cerámica.
El templo de Cleopatra podría estar bajo el agua ya que parte del túnel se encuentra bajo las aguas del Mediterraneo, debido a los 23 terremotos que ha habido en la zona desde los años 320 y 1303 d.C. lo cual habría provocado el hundimiento del templo.
Las excavaciones se centraron en intentar acceder a esta parte, a pesar de todos los indicios tan alentadores la arqueóloga señala que existe 1% de probabilidad de que la última faraona de Egipto se encuentre en este lugar.
Kathleen Martínez siente profunda admiración desde muy joven hacia este personaje femenino que hasta el día de hoy es un referente para muchas mujeres, ha dedicado gran parte de su vida a encontrar la tumba.








