Y como dice Roberto Sosa: “Los pobres son muchos y por eso es imposible olvidarlos, pueden llevar en hombros
el féretro de una estrella… Pueden destruir el aire como aves furiosas, nublar el sol”.
Y pueden ser héroes como lo fue este menor edad, que salvó a su perrito de un pavoroso incendio en el bordo los Naranjos de la San Pedro Sula.
Es con estos pequeños, con los que debe de haber un compromiso por parte de la alcaldía de San Pedro Sula y todos los funcionarios que conforman el gobierno de la Republica, de mejorar la situación de la ciudad, del país; y garantizarles una infancia llena de experiencias positivas y no llena de tragedias.








