“Me sentí humillada, estaba en shock cuando me sacaron de la tienda gritando. Mi look no era escandaloso. Lo uso en Brasil y nunca pasé por eso (…) Eso es envidia”, manifestó Iara Ferreira.
Con la propagación de nuevas plataformas virtuales para generar dinero, como lo son OnlyFans y Patreon, hay muchas personas que han optado por tener trabajos paralelos, ya que éstas herramientas les pueden servir para tener una base económica importante.
Y el caso de OnlyFans ha sido todo un fenómeno, porque al tener la posibilidad de subir contenido explícito varios usuarios y usuarias han decidido subir material erótico con el que logran cosechar una gran cantidad de suscriptores al mes.

Iara Ferreira es una de las personas que decidió usar la plataforma de esta manera y a la que le comenzó a ir muy bien, solamente por un pequeño problema: en su trabajo descubrieron a lo que se dedicaba y la despidieron injustificadamente, según ella.
Tal como consignó Daily Star, la modelo brasileña radicada en Miami, Estados Unidos, acusó que un empleado de la tienda en donde trabaja se le acercó y la reconoció por su trabajo en la red social.

Ella explicó que su compañero también era brasileño, por lo que tenía conocimiento de su contenido erótico en Internet.
Luego de que su colega la descubriera, Iara contó que la llamaron desde la administración de la tienda para despedirla, según ella por ser “demasiado sexy”. “Me sentí humillada, estaba en shock cuando me sacaron de la tienda gritando. Mi look no era escandaloso. Lo uso en Brasil y nunca pasé por eso“, contó.

Además, la modelo explicó que en ese momento estaba sola en el establecimiento, por lo que no había posibilidad de que hubiera molestado o haber hecho sentir incómodo a algún cliente.

“El empleado me acusó de algo que no hice, para mí es un prejuicio solo porque tengo calor (…) He grabado en público, pero siempre de manera discreta, sin avergonzar a otras personas“, se justificó la modelo, quien agregó que fue acusada de grabar parte de su contenido en la tienda.

Para ella el episodio, además de ser “humillante” fue “una pena“, ya que el empleado la acusó con conocimiento de cuál eran sus videos y fotos en OnlyFans. “Tenía miedo. Tomé mis cosas y me fui de la playa. Las mujeres atractivas también sufren. Pero eso es envidia, una cosa de mujeres reprimidas“, cerró.








