Los falsos policías robaban a los narcos que citaban. Fingían comprar drogas y aprovechaban sus placas y equipos para hurtar a los otros criminales.
Un grupo de seis personas se hacían pasar por agentes de la policía para robar a sus víctimas, entre ellos a narcotraficantes, quienes por lo regular eran sus principales objetivos cuando los atacaban durante las transacciones de compra-venta de drogas.
Los falsos uniformados operaban en Las Palmas, capital del municipio de Gran Canaria perteneciente a una de las Islas Canarias en España. A través del uso de placas falsas, los presuntos agentes de justicia operaban para robar a los criminales, según lo dio a conocer la Policía Nacional española.
Denuncia por rapto y robo alertó a la policía
Una denuncia de un ciudadano quien logró escapar de sus captores, alertó a las autoridades para investigar al grupo criminal. De acuerdo con la declaración del denunciante, durante varias horas fue privado de su libertad por un pequeño grupo de personas armadas quienes lo golpearon en varias ocasiones.
A la víctima le habían robado 3 mil euros y posteriormente golpeado hasta que pudo escapar de sus captores, informó la agencia Europa Press, quien no reveló detalles sobre su escape. Las primeras pesquisas se centraron en identificar la identidad de los presuntos criminales.
La investigación llevó a la policía a asegurar que los seis hombres acusados operaban en la isla de Gran Canaria. “El modus operandi del grupo estaba basado en una clara jerarquía y delimitación de funciones que les llevaba a planificar cuidadosamente sus acciones”, informó la agencia de información europea.
La Policía Nacional informó que el grupo delictivo de falsos policías se dedicaban a robar tanto dinero como las drogas que les decomisaban a los barcos cuando los citaban para realizar la supuesta compra de los estupefacientes. La vigilancia de los uniformados permitió comprobar que varios miembros de la organización se trasladaron a la isla de Fuerteventura.
Justo desde Fuerteventura, los falsos policías citaron en varias ocasiones a los narcos. Los criminales investigados alquilaban varios automóviles que manejaban a gran velocidad cada vez que acudían a alguna cita para robar a los capos de la droga, dicha característica ayudó aún más a las autoridades para identificar el grupo de ladrones.
La última vez que los seis miembros de la banda de extorsionador operó fue en 2015, cuando la policía los arrestó casi en flagrancia tras haber robado y dejado golpeado a un hombre quien dijo a los efectivos de la policía nacional que falsos agentes encapuchados le habían robado las llaves de su vehículo y varios miles de euros en billetes de 10, 20 y 50.
Finalmente cuatro de los falsos policías fueron arrestados tras seguirles la pista cuando iban rumbo a un barco que los regresaría a la isla de Gran Canaria. Horas después dos miembros más fueron capturados.
Entre los objetos decomisados por la policía se encontraron: cinta americana, tres placas falsas de la Guardia Civil, cinco armas blancas, una pistola eléctrica, dispositivos de seguimiento GPS y 45 mil euros en efectivo.








