Después de recibir tres atentados en igual número de unidades durante el fin de semana, encerradas se encuentran todas las unidades que cubren la ruta 7 de San Pedro Sula.
Los operadores de los autobuses se encuentran muy preocupados y atemorizados por las exigencias de los grupos extorsivos que han amenazado con matarlos de encontrarlos operando sin haber pagado el mal llamado “impuesto de guerra”.








