Los altos costos de producción tienen preocupados a los pequeños fabricantes de calzado, porque aseguran que a aumentado hasta un 80 por ciento, lo que los obliga a aumentar el precio al consumidor final y esto les ha bajado las ventas.
Solicitan que les tengan consideración y les bajen los precios a los insumos porque ellos son generadores de empleo, y debido a esta problemática, algunas veces tiene que trabajar entre semanas, porque no ajustan para pagar a sus trabajadores.
Por otra parte se quejan porque los zapatos importados los venden más baratos y por tanto es una competencia desleal.








