A criterio del experto en derecho internacional Graco Pérez, el hecho que la presidenta Xiomara Castro no asista a la Cumbre de Las Américas, tendrá repercusiones negativas para Honduras.
El lugar de la mandataria será ocupado por el canciller Eduardo Enrique Reina, quien representará a Honduras en la Novena Cumbre de las Américas que se celebrará del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, Estados Unidos.
“Es lamentable que la señora presidenta Xiomara Castro haya decidido no asistir, y, aunque en su representación designe al canciller Reina, la Cumbre de Las Américas está orientada a foros de jefes de Estados y de Gobierno para tomar decisiones al más alto nivel”, explicó Pérez.
“Es claro el mensaje de que la Presidencia de Honduras está acercándose más a la posición del Gobierno de México, Manuel Andrés López Obrador quien exige invitar a los mandatarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela que no cumplen los requisitos para estar en la Cumbre por temas de democracia y violación de derechos humanos”, agregó.
El analista político cree que las consecuencias para Honduras se verán en un futuro cercano al indicar que Estados Unidos es el principal socio comercial, país donde viven los migrantes que envían remesas que sustentan la economía nacional, así como en temas de inversión y cooperación, entre otros aspectos.
“Las consecuencias las veremos en diferentes ámbitos concretamente en la lucha contra la corrupción, la presencia de la Comisión Internacional Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (CICIH), la compra y reparaciones de aviones y en otros temas que dependemos del Gobierno de los Estados Unidos”, enfatizó Pérez.
El experto ratificó que el país está perdiendo una gran oportunidad de servir de interlocutor entre Estados Unidos y demás naciones centroamericanas, y, cuestionó que se sacrifica a la mayoría de la población hondureña solo por asumir posiciones ideológicas que al final no se reflejan en beneficio, por ejemplo, en inversión, generación de empleo, control de la corrupción, narcotráfico, respeto a los derechos humanos y el fortalecimiento a la democracia, temas que se manejarán en la Cumbre de Las Américas.
“La oportunidad de estar sentados frente al presidente de Estados Unidos, el país más poderoso del mundo por apoyar a la posición de México ideológicamente, la decisión es completamente equivocada”, remarcó Graco Pérez.








