El padre de Debanhi Escobar, la joven que fue hallada muerta en el fondo de la cisterna de un motel en Nuevo León, México, entregó este lunes a las autoridades estatales los resultados de una segunda autopsia que le practicó a su hija.
Mario Escobar afirmó en rueda de prensa que la autopsia había encontrado “diferencias muy puntuales” respecto de la primera que se le practicó.
Por ejemplo, que “los tennis [de Escobar] no estaban puestos o ceñidos en sus pies”. “Eso es una puntual diferencia que por ahí podría echar abajo la versión de la persona que hizo la necropsia inicialmente”.
“Si ella se hubiese caído, se hubiera caído con los tennis. Para quitarse los convers que ella usaba se hubiera tenido que sentar a desamarrar las agujetas”, destacó.
El padre de Escobar dijo que entregará a la Fiscalía de Nuevo Léon este mismo lunes el informe sobre la segunda necrología que él mismo encargó a un grupo de médicos forenses independientes.
Mario Escobar declinó ahondar en los resultados de la segunda autopsia, aclarando que esperaría a que las autoridades tuvieran oportunidad de analizarlos primero. Pero sí aseguró ante los reporteros que presentaba “muchas diferencias” respecto de la primera.
Confirmó que el reporte indica que su hija sufrió un golpe contundente en el cráneo, pero agregó que había “más detalles”.
También dijo que se había realizado una prueba para determinar si había ocurrido una violación, aunque aún no había tenido oportunidad de revisar los resultados.
Escobar fue vista por última vez la madrugada del sábado 9 de abril cuando un taxista la recogió de una fiesta en la que estaba con dos amigas. Ellas le pidieron al conductor, Juan David Cuellar, que la llevara a casa. Pero Cuellar cuenta que Escobar le pidió que la dejara bajarse del taxi, a lo que él accedió.
Como evidencia para sus amigas, le tomó una foto a Escobar donde se le ve sola en medio de la carretera.
Poco más de dos semanas después, las autoridades hallaron el cuerpo de Escobar dentro de la fosa del motel Nueva Castilla, sobre la carretera donde Cuéllar la había dejado.
La muerte de Escobar ha causado una ola de indignación en México, un país donde asesinan en promedio a más de 10 mujeres cada día y hay más de 99,000 personas no localizadas desde 1964, según cifras oficiales.








