Recrudecida está la violencia en Puerto Cortés, pues los asaltos son la comidilla del día.
El problema es que por ejemplo, dueños de negocios o personas particulares no denuncian los hechos, y por eso quedan en la impunidad.
El tema de la cultura de no denunciar por miedo a represalias, es un verdadero problema para ellos, dicen los entes policiales.








