Para Norma Matthews, hermana gemela de Edith Antoncecchi, es importante no beber ni fumar, además de alimentarse bien para vivir tanto tiempo. “Solo hay arriba o abajo, así que perdona a los demás y mantente limpio por tu propio bien”, dijo. Ambas han estado juntas toda su vida.
La aspiración de muchas personas es vivir por un tiempo prolongando, contando con salud y grandes experiencias antes de partir. Y quienes serían más indicados que las personas de mayor edad para aconsejar sobre este tema.
Es por ello que las gemelas estadounidenses Norma Matthews y Edith Antoncecchi, que recientemente cumplieron 100 años de edad, decidieron dar sus consejos a los más jóvenes para llegar a tal edad gozando de una buena salud.

Algo en lo que suelen coincidir las personas es que para gozar de bienestar y alejarse de las enfermedades se deben tener buenos hábitos, como el alimentarse bien, además de practicar deporte y llevar una rutina sana. Aunque eso ofrece mayor oportunidad para alguien de vivir más, es sorprendente lo de estas gemelas a tal edad.
“A la gente le encanta que sigamos juntos. Hemos hecho todo juntos desde el día que nacimos“, contó Norma a The Washington Post.
Debido a su larga vida, se han vuelto muy popularidad donde residen en Tampa Bay, Florida, al sur del país, por lo cual sus vecinos las conocen muy bien. “Edy es más callado y Norma es la habladora. Si los llevas a un restaurante, Norma se va, tiene que levantarse y hablar con todos”, contó Margaret Shaffer, quien vive cerca de las gemelas.
Nacieron el 23 de diciembre de 1921, en Revere, Massachusetts, y desde entonces han visto un siglo de historia pasar por sus ojos. Comenzaron a vivir separadas cuando cada una eligió su carrera profesional: Norma se hizo peluquera y Edy en enfermera. Además, sus respectivas relaciones amorosas influyeron en coger rumbos separadas.

“Por primera vez viviríamos separadas. Así que decidimos que era importante que siempre viviéramos lo más cerca posible la una de la otra”, dijo Norma. Cuando se casaron a los 51 años de edad, se mudaron nuevamente cerca de la otra, porque eran inseparables.
“Edy siempre estuvo ahí para mí y yo siempre estuve ahí para ella. Cada vez que me enfermaba, Edy de alguna manera lo sabía. Me llamaba o venía corriendo para asegurarse de que estaba bien”, relató la hermana.

Con la muerte de sus esposos, el de Edy en un accidente automovilístico en 1994 y el de Norma meses después de Alzheimer, se mudaron a Florida en 1995 para volver a vivir juntas. Su principal característica es su longevidad y presumen sus hábitos para que otros vivan tanto como ellas.
“No beber, no fumar y vivir una vida limpia para ir al Cielo“, afirmó Norma. “Solo hay arriba o abajo, así que perdona a los demás y mantente limpio por tu propio bien”, añadió.









