Todavía permanecen la morgue del Ministerio Público en San Pedro Sula, los cinco reos que fallecieron de forma violenta la tarde del jueves, durante una reyerta en el centro penal de El Porvenir, en La Ceiba, Atlántida, al norte de Honduras.
Autoridades detallaron, que los cuerpos no se han entregado, porque se deben de realizar un proceso de identificación a través de un ADN, por la forma dantesca en que perdieron la vida.
El sistema penitenciario de Honduras, compuesto por unas 30 cárceles, alberga a unos 22.000 reclusos, cuando su capacidad máxima es de 8.000, y menos de la mitad de los presos han sido condenados, además los centros penitenciarios, son considerados una “bomba de tiempo”, por el hacinamiento, los problemas de infraestructura y un alto número de presos en detención preventiva.








