Niña asegura que un ángel “la llevó al infierno y luego al cielo”

“Muy pronto llegaré por mi iglesia”, le dijo Dios a una pequeña niña de 10 años en zona montañosa de Santa Bárbara.

La pequeña, Sulma Yaneth Sarmiento Lemus (10), ha causado conmoción entre los pobladores de la comunidad de la Cañada en el municipio de Atima, de donde la pequeña profeta es originaria.

Sulma asegura que un día al terminar de orar a Dios junto a su padre, sintió desvanecerse y miró una luz, de donde salió un ángel que la llevaría ante la presencia del Todopoderoso.

“La primera vez, yo terminaba de orar con mi padre, sólo me acosté y apareció una luz muy bonita y salió un ángel y él se levantó y la miró también, él ángel me dijo que me iba a mostrar a Dios, estaba vestido de blanco hasta los pies, un cinturón azul bien bonito él y una corona en la cabeza, yo sólo lo vi a él y me desmayé de un sólo”, relató la pequeña con gran seguridad.

Sulma asegura que Dios la llevó primero al infierno, para que ella fuese testigo de su palabra y confirmara a los incrédulos que sí existe un lugar de castigo después de la muerte.

“Dios me enseñó el infierno fue poquito estuve como 8 minutos no más, primero fue al infierno, primero miraba un túnel grande y a los lados habían demonios y más adelante miraba un portón con dos demonios y luego Dios me dijo que los demonios le tenían miedo, cuando el iba pasando, los candados se iban abriendo, me enseñó el infierno por que dice que mucha gente no cree que existe”, detalló.

Asimismo dijo que en el infierno pudo observar personas en sufrimiento y agregó que “miraba gente que se devanaba, se paraban y volvían a caer de vuelta a las llamaradas de fuego y ellos gritaban que tuviera misericordia de ellos”.

Sin embargo su relato sobre el paraíso, fue totalmente diferente, describió detenidamente las bellezas que allí pudo observar.

“En el cielo mire una puerta de oro con diamantes, allí miré a Dios sentado con dos líneas de ángeles, allí estaba sentada en el trono y me agarró abrazada y me dijo que le dijera a la gente que se acercaran a las iglesias por que el está cerca”, comentó Sulma.

Y es que en todo ese proceso Sulma se encontraba en una especie de trance, como una experiencia fuera de su cuerpo, casi como si estuviera muerta, explica la pequeña en su sencillo y limitado vocabulario pero con el cual replicó perfectamente el mensaje que a través de su inocencia existencia Dios envía a la humanidad.

“Pronto llego a traer la iglesia, me dijo Dios,  había una mesa bien grande con canastas llenas de frutas y me dijo que todo estaba preparado para la iglesia y en las sillas había corona y mantos blancos, a la par de Dios había ancianos y un montón de niños”, aseguró Sulma que sin duda alguna será un evento que dará mucho de qué hablar para los creyentes y los que escépticos.MG

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