«Fue una situación difícil porque uno está en alta mar, y las decisiones son encontradas. Estuvimos en una encrucijada para tirarnos de la embarcación», dijo uno de los tres hondureños sobrevivientes del naufragio en Bahamas.
Por otra parte, «Vi la imagen de los rescatados y no miraba a mi esposo, se me revolvió todo en ese instante, pero yo me aferré a Dios y después se comunicó conmigo», así relató los duros momentos la esposa de uno de los tres hondureños sobrevivientes del naufragio en Bahamas.
Asimismo, Arístides Dolmo Suazo, es uno de los tres tripulantes sobrevivientes al naufragio de Bahamas, este día llegó a la ciudad de San Pedro Sula y contó que nadó como cinco horas. «Me siento más fuerte y no dudo en volver a embarcarme».

