Muy molesto reaccionó el propietario de un negocio por la confusión de las autoridades del Ministerio Público tras confundir su establecimiento con otro al que se le practicaba un aseguramiento.
El hombre se identificó como Carlos Padilla propietario del negocio «Tiendas el capitalino» que no tienen nada que ver con Javier Benítez, propietario de un negocio que está justo a la par del suyo en un inmueble que pertenece a Francisco Barahona.
Lamentablemente la misma institución investigadora publicó en su muro la información, perjudicando el establecimiento antes mencionado.

