sábado, 22 enero 2022
23.4 C
Tegucigalpa
Inicio Celebridades Taylor Swift: un nuevo capítulo se abre en la demanda por derechos...

Taylor Swift: un nuevo capítulo se abre en la demanda por derechos de autor de “Shake it off”

La cantautora estadounidense Taylor Swift irá a juicio acusada de violar los derechos de autor por la letra de uno de sus grandes éxitos “Shake it off”.

Un juez de California rechazó la petición de Swift de desestimar el caso y determinó que solo un jurado estaría en capacidad de establecer si su éxito de 2014 es copia de la canción Playas gon’ play (2001), del disuelto grupo femenino 3LW.

Aunque los ritmos de ambas canciones son diferentes, coinciden en sus letras con variaciones de las frases “players gonna play” y “haters gonna hate”.

Previamente, el juez del distrito central de California Michael W. Fitzgerald había rechazado el caso argumentando que las letras eran demasiado “banales” para ser objeto de derechos de autor.

En su sentencia original, Fitzgerald citó 13 canciones anteriores que contenían frases similares, entre ellas Playa hater, de The Notorious B.I.G., y Dreams, de Fleetwood Mac.

En ese momento, el juez indicó que “a principios de la década de 2000, la cultura popular estaba tan impregnada de los conceptos de jugadores y odiadores” que frases como “‘los que juegan…van a jugar’ o ‘los que odian…van a odiar’ no son especialmente diferentes de otras como ‘los corredores van a correr’; o ‘los nadadores van a nadar'”.

“El concepto de actores que actúan de acuerdo con su naturaleza esencial no es en absoluto creativo; es banal”, escribió al resumir que “las letras en cuestión son demasiado breves, poco originales y poco creativas para justificar la protección bajo la Ley de Derechos de Autor”.

Sin embargo, los compositores Sean Hall y Nathan Butler apelaron la sentencia y un tribunal federal revocó la decisión inicial devolviendo el caso al juez Fitzgerald.

Swift pidió un juicio sumario -dar un fallo inmediato a su favor-, pero el jueves Fitzgerald se negó a hacerlo.

“Aunque hay algunas diferencias notables entre las obras, también hay similitudes significativas en el uso de las palabras y la secuencia/estructura”, explicó.

El magistrado añadió que “el tribunal no puede determinar actualmente si algún jurado está en capacidad de encontrar de una manera razonable una similitud sustancial en el fraseo lírico, la disposición de las palabras o la estructura poética entre las dos obras”.

Según el juez, expertos contratados por Swift presentaron “argumentos persuasivos”, que no fueron suficientes para evitar que el caso llegue a un juicio.

- Publicidad -

Noticias Relacionadas

TOP 5