Moscú: cierre de negocios no esenciales y vacaciones obligatorias por repunte de Covid-19

Ha comenzado un cierre parcial en Moscú. En un contexto de aumento de la incidencia de la COVID-19 en la capital rusa, los cafés y restaurantes están cerrando con la posibilidad de vender comida sólo para llevar, y las tiendas que no venden productos esenciales han dejado de funcionar. Las guarderías y las escuelas se han ido de vacaciones antes de lo previsto, y se ha suspendido el trabajo de los salones de belleza y los centros deportivos. Es por esto que Moscú ha iniciado 11 días de vacaciones obligatorias para los trabajadores.

Entre las instituciones culturales, sólo siguen funcionando los teatros y los museos. Los eventos masivos están prohibidos, a excepción de los organizados por decisión de las autoridades.

Anteriormente, en el marco de la lucha contra la epidemia, la alcaldía introdujo un régimen de aislamiento domiciliario para los moscovitas mayores de 60 años y los ciudadanos con enfermedades crónicas que no hayan sido vacunados o no se hayan sometido al COVID-19.

Nuevos números alarmantes

El alcalde Sergei Sobyanin explica la necesidad de reforzar las medidas sanitarias ante el fuerte aumento de la incidencia. Según él, la situación en Moscú se desarrolla según el peor escenario. Las autoridades esperan nuevos picos de propagación de la infección.

Los números alarmantes de la capital rusa son sólo un reflejo de la situación que vive el resto del país, que renovó el récord de fallecimientos diarios con 1.519, y por primera vez superó los 40.000 contagios detectados en una jornada. En total, desde el inicio de la pandemia se han notificado más de 200.000 fallecimientos,