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Equipo de un país que no existe clasifica a la Champions League

El fútbol moldavo, desterrado en el puesto 175 del ránking FIFA y en el 37 de la UEFA, está a punto de paladear el dulce sabor de la Champions gracias a la gesta del Sheriff Tiraspol. Un club de un territorio, Transnistria, envuelto en una disputa identitaria enquistada desde la disolución de la Unión Soviética en los años 90.

Moldavia se independizó de la URSS y Transnistria de la nueva República en 1990 desembocando en un conflicto militar que terminó en 1992 sin que se resolviera su estatus político. La República Moldava Pridnestroviana, en cuya bandera lucen la hoz y el martillo soviéticos, no tiene reconocimiento de la comunidad internacional, pero funciona de facto como un estado al poseer su parlamento, ejército, moneda…

Moldavia considera a la región a orillas del Dniéster una unidad territorial autónoma con un estatus jurídico especial dentro de su país. Una zona con Tiráspol como capital en la que un tercio de sus 500.000 habitantes son moldavos y otros tantos ucranianos y rusos, hablándose los tres idiomas.

Un territorio en el limbo internacional tras la caída de la URSS, con intereses geopolíticos, comerciales y energéticos, en el que sus equipos juegan en las Ligas moldavas. Y en la Divizia Nationala, el Sheriff transnistrio impone su ley: han ganado 19 de los últimos 21 campeonatos y ahora están a las puertas de la fase de grupos de la Champions después de vencer (3-0) al Dinamo Zagreb en la ida del ‘playoff’. Hoy disputan la vuelta en el Maksimir croata.

Lo único que se hace raro cuando vamos a jugar a Chisináu es que cambia la cobertura del móvil y hay otra moneda. Aquí se utiliza el rublo y hay un límite fronterizo con Ucrania y Moldavia. Somos el orgullo de Transnistria y también del fútbol moldavo. Estamos cerca de hacer historia”, afirma a MARCA Gustavo Dulanto. El defensa peruano, hijo del exinternacional que jugó en el Mérida en 1995, es uno de los capitanes de un equipo con apenas 24 años de vida infiltrado en el tejido de Tiráspol.

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