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Super Bowl LV: Una batalla para la historia

Esta Super Bowl lo tiene absolutamente todo para convertirse en histórica. Sus dos grandes protagonistas, los quarterbacks Tom Brady Patrick Mahomes, tan distintos en apariencia pero tan parecidos en esencia, son dos tótems cuyos caminos nunca deberían haberse cruzado en una final pero la longevidad del primero y la precocidad del segundo han abierto una ventana espacio-temporal a través de la cual nos brindan un pulso generacional y dinástico.

Al frente de los Tampa Bay Buccaneers, con 43 años y en su primera temporada en el equipo tras 20 en los PatriotsTom Brady ha obrado el enésimo milagro de su incomparable carrera. La franquicia, que llevaba 13 años sin entrar en playoff, apostó por él sabiendo que era ahora o nunca porque, qué demonios, no es ningún jovencito. El GOAT, con atribuciones casi de general mánager y el beneplácito de su técnico, Bruce Arians, les indicó a quién fichar y cómo hacerlo si querían resultados inmediatos y no se equivocó. Reforzó un ataque ya respetable con Rob Gronkowski, Antonio Brown y Leonard Fournette, todos con contratos por un año, y el equipo fue de menos a más hasta plantarse en la final de manera totalmente inesperada.

Final en casa

Brady, además, ha regalado un ‘bonus track’ a los Bucs porque la gran final se disputa en su propio jardín, el Raymond James Stadium de Tampa, algo que nunca había sucedido en las 54 ediciones anteriores aunque por protocolos COVID el aforo de 66.000 espectadores quedará reducido a un tercio, 22.000.

Es la décima Super Bowl de Tom en busca de su séptimo anillo, una barbaridad que quizá nunca volvamos a ver. En EE.UU. ya se especula si superará los seis de Michael Jordan, su ídolo de juventud, pero esta es una de las escasísimas ocasiones en su carrera en que Brady no es favorito. Porque enfrente tendrá a un Mahomes en su cénit.

Patrick, 25 años, es el mago definitivo. Su físico, aparentemente pesado, es engañoso. Posee un brazo portentoso, con un repertorio de pases y una potencia como nunca se habían visto, y sus piernas se sincronizan con él. Gracias a ellas crea el ‘timing’ perfecto para estirar las jugadas hasta el momento oportuno y cuenta con un arsenal fabuloso donde sobresalen el rapidísimo Tyreek Hill y el siempre determinante Travis Kelce aunque también Le’Veon Bell, Clyde Edwards-Helaire, Mecole Hardman o Sammy Watkins pueden decidir un partido. Son dinámicos, eléctricos e imaginativos, lo que buscaba el técnico Andy Reid cuando dibujó su proyecto al draftear a Mahomes, y descaradamente ofensivos sin descuidar por ello una zaga que suele responder cuando se le necesita.

Dinamismo vs. kilos

A los Buccaneers también les gusta el ataque pero su defensa, muy experimentada, a menudo les saca de apuros cuando Brady se atasca y su modelo de equipo es radicalmente distinto al de Kansas, con muchos centímetros y kilos, más ‘old style’ y tradicional, justo como su quarterback.

Los Chiefs son los campeones vigentes y pueden conseguir repetir anillo, algo que no logra nadie desde los Patriots, con Brady al frente, en 2004 y 2005. Y en postemporada son absolutamente temibles porque desde que Mahomes es titular sólo han perdido un partido de playoff. Fue en la final de la Conferencia Americana de 2018, en la prórroga… y, una vez más, frente a la New England de Brady.

Aquel encuentro tuvo un epílogo que se ha recordado mucho durante estos días. Tom quedó tan impresionado por Mahomes, entonces en su primera campaña al mando y con sólo 23 años, que al terminar se fue al vestuario de los Chiefs para consolarle, felicitarle y asegurarle que, con sus cualidades, tendría muchas ocasiones para ganar títulos. De nuevo, no se equivocó.

Está visto que tienen cuentas pendientes pese a la admiración mutua que se profesan y que no se preocupan en ocultar. Se han medido cuatro veces, con dos triunfos para cada uno, y siempre por el estrecho margen de una anotación. El último cara a cara fue esta misma temporada, el 29 de noviembre, en Arrowhead, con 27-24 para Kansas City.

Con estos antecedentes, sobre el papel la final promete muchos puntos, lo cual siempre es de agradecer, y un triunfo ajustado, en casi todos los pronósticos a favor de los Chiefs. A este respecto la NFL en cada Super Bowl publica una predicción basada en modelos matemáticos que suele atinar bastante. Esta vez el resultado es de infarto: 29-28 para Mahomes & cía, pavimentando el camino hacia su propia leyenda.

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