Miles de personas volvieron a manifestarse este lunes en Italia contra las restricciones anunciadas el domingo para frenar el COVID-19, unas protestas que terminaron con enfrentamientos entre manifestantes y policías en varias grandes ciudades.
El cierre de cines, teatros y gimnasios y los horarios reducidos para bares y restaurantes, que deberán cerrar a partir de las 18H00 (17H00 GMT), acentuaron el malestar en un país que aplicó un estricto confinamiento de dos meses en la primavera boreal y que este año sufrirá su peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.
Tras las tensas manifestaciones del fin de semana, las protestas se repitieron este lunes, tanto en el norte como en el sur de Italia.
En Milán, capital de la rica región de Lombardía (norte), donde hay el mayor número de contagios, varios centenares de manifestantes se confrontaron por la noche con las fuerzas de seguridad. Hubo incendios de papeleras, ataques vandálicos contra tranvías y vitrinas de comercios rotas, según imágenes de cadenas de televisión italianas.
Los manifestantes también lanzaron botellas de vidrio, bengalas de humo y cócteles molotov a los agentes antidisturbios, que respondieron con gases lacrimógenos.
Pero del lado de los republicanos, todo fueron halagos. El poderoso senador Lindsey Graham celebró un día “histórico” y el jefe de la bancada, Mitch McConnell, enalteció las “brillantes” credenciales de Barrett.
Poco después de la votación, la joven congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez tuiteó su apoyo a una idea que circula en el ala más izquierdista: aumentar el número de magistrados de la Corte Suprema para contrabalancear la influencia de los jueces nombrados por Trump.
El rival de Trump, el demócrata Joe Biden, aunque no es un entusiasta de esa idea, no la descarta del todo. Si es electo, planea crear una comisión bipartidaria para reformar la Corte Suprema.
Para Trump el triunfo del nombramiento se ve empañado sin embargo por un deterioro de la crisis sanitaria en el país, que sigue impactando su campaña de reelección.
Biden, continúa acusando al mandatario republicano de darse por vencido ante un virus que ha matado a más de 225.000 estadounidenses e infectado a más de 8,6 millones, incluidos casi 90.000 el sábado, un récord.
“Donald Trump es el peor presidente posible para liderar el país durante una pandemia”, dijo el lunes en una visita sorpresa a Chester, en Pensilvania.
Incidentes similares se reprodujeron en Turín, otra localidad norteña, donde la policía detuvo a varios manifestantes.
En Nápoles, la principal ciudad del sur de Italia, varios miles de personas pidieron la dimisión del presidente de la región de Campania en una protesta en la que se produjeron enfrentamientos esporádicos entre jóvenes encapuchados y la policía.
Las fuerzas de seguridad también tuvieron que intervenir en la pequeña localidad de Pesaro, donde el propietario de un restaurante decidió invitar a 90 personas para expresar su rechazo a bajar la persiana de su local a las 18H00. “Podéis detenerme, no cerraré”, aseguró.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, presentará el martes medidas de apoyo a las actividades y profesiones más afectadas por las restricciones.
La pandemia contagió a más de 500.000 personas en Italia, donde fallecieron más de 37.000 personas.

