La nominada de Donald Trump, Amy Coney Barrett, se convirtió este 26 de Octubre en la nueva magistrada de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, pese a la fuerte oposición de los demócratas y a una semana de las elecciones presidenciales.Trump ha señalado que no reconocería los resultados en caso de una derrota y que este tribunal, ahora con una fuerte mayoría conservadora, sería el encargado de resolver ante denuncias de irregularidades. La elección de Barrett enciende aún más la última fase de la campaña presidencial.
Es una victoria política para el presidente Donald Trump en la recta final de la carrera por la Casa Blanca. Amy Coney Barrett, la jueza que despierta preocupación entre los grupos de defensa liberales y que promueven el derecho al aborto en Estados Unidos, finalmente es la novena magistrada de la Corte Suprema de Justicia.
Con 52 votos a favor y 48 en contra, el Senado de Estados Unidos confirmó a Barrett para ocupar la vacante que dejó la recién fallecida magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg.
La Cámara Alta, de mayoría republicana, superó la oposición demócrata unificada contra la tercera confirmación de un candidato del presidente Trump para el alto tribunal, que ahora queda con una marcada mayoría conservadora, de seis jueces conservadores y tres progresistas.
Barrett consolida así una de las listas más derechistas de magistrados del supremo en varias generaciones, algo considerado como un logro emblemático del actual mandatario, con la ayuda del líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell.

