Las fuertes lluvias han logrado que se llenen las represas de la capital.
Debido a este aumento del vital líquido las autoridades del SANAA han decidido reducir los racionamientos por lo cual los capitalinos recibirán agua potable más seguido.
Esta es una noticia positiva ya que una de las quejas más frecuentes de los capitalinos es que no tienen agua y les toca comprar a precios elevados.
Se espera que en este invierno ambas represas de la capital puedan llegar a su nivel máximo para poder suministrar el vital líquido a todos los pobladores de Tegucigalpa y Comayagüela.

