La peor contaminación está en casa

Es triste pero es una realidad a la que no podemos dar la espalda: el aire que respiramos está cada vez más contaminado, y aunque las autoridades parece que están, poco a poco y mediante restricciones, adoptando medidas para evitar este desastre, todavía queda mucho por recorrer. Los coches, la industria… son muchos los emisores de partículas que afectan directamente a nuestra salud y ya somos muy conscientes de la importancia de evitar, en lo posible, la contaminación en las ciudades. Las alertas sanitarias nos advierten de ello en los días clave, pero un enemigo silencioso podría estar minando nuestra salud poco a poco: el aire que respiramos en nuestra propia casa.

Sí, un estudio al que se refiere USA Today ha demostrado que el aire que se respira en el 96% de los hogares está contaminado y es de mala calidad ¿Qué consecuencias tiene esta situación? Nuestra salud está en juego y algunos síntomas son más que visibles: una afección cada vez mayor de asma, problemas de sueño, migrañas… nuestro organismo parece estar diciendo “basta” a este envenenamiento silencioso en una atmósfera en la que, según los estudios, pasamos el 90% de nuestro tiempo.

Los purificadores de aire

Son muchos y muy necesarios los consejos de cara a limpiar el aire que respiramos en nuestros hogares: ventilarlos con frecuencia, pasar el aspirador, evitar el abuso de elementos químicos de limpieza… Sin embargo, su eficacia se reduce por varios motivos: el primero de ellos, porque es muy posible que en áreas urbanas el aire que provenga del exterior se encuentre, si cabe, más viciado todavía; el segundo, porque en invierno debemos luchar además contra el frío y es fácil que el aire se renueve con menos frecuencia. ¿Qué hacer en estos casos?

Los purificadores de aire son una herramienta eficaz contra la contaminación que existe dentro de los hogares. Foto: Getty Images.
Los purificadores de aire son una herramienta eficaz contra la contaminación que existe dentro de los hogares. Foto: Getty Images.

Nuevamente la tecnología llega al rescate con unos dispositivos que son ya muy populares en los países asiáticos más azotados por la polución, como puede ser China o India: los purificadores de aire. De hecho, en algunas ciudades de estos países son ya un elemento tan necesario como lo puede ser la nevera. Estos purificadores cuentan con detectores que analizan constantemente la calidad del aire y cuentan con varios filtros que recogen las micro partículas causantes del grueso de los males.

Algunos de ellos cuentan incluso con filtros de carbono que eliminan los malos olores, y la gran mayoría son excelentes aliados para los alérgicos, ya que retiran en unos pocos minutos el polen de la atmósfera y los ácaros responsables de reacciones alérgicas y asma, entre otros. El negocio de los purificadores de aire va a vivir momentos dorados ya que se espera que crezca hasta alcanzar los 7.000 millones de dólares en 2024 y esto parece que solo es el comienzo.

¿Deberíamos considerar la compra de un purificador? La respuesta, para la gran mayoría es, sí, puesto que siempre van a limpiar el aire que respiramos; la cuestión, como siempre, viene dada por la relación coste-beneficio. Un purificador de calidad puede superar los 150 dólares para estancias de menos de 40 metros cuadrados, una inversión que tiene mucho más sentido si vivimos en zonas urbanas y potencialmente expuestas a más contaminantes.

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