Su perra le salvó la vida al descubrirle cáncer de ovario

Un husky siberiano salvó a su dueña al detectar sus tumores. Un comportamiento extraño la alertó de que algo no andaba bien y pudo recibir el tratamiento a tiempo.

Stephanie Herfel sentía dolor en su abdomen y le recetaron calmantes para aliviar la molestia. Sin embargo, su perra, una husky llamada Sierra, sabía que le sucedía algo más y trató de alertar a su dueña de la única forma que podía: llamar su atención.

En 2013, la husky le olió la panza a su dueña y actuó de manera muy extraña. “Puso su nariz en mi vientre y olfateó tan intensamente que pensé que se había derramado algo en mi ropa. Lo hizo una segunda vez y luego una tercera. Después de esta última, Sierra se fue y se escondió”, explicó la mujer.

“Verla tan asustada era espeluznante”, reconoció. Tras la reacción de su mascota, la mujer visitó a un ginecólogo y en cuestión de semanas y un análisis de sangre con una ecografía le informaron que tenía cáncer de ovario en estadio 3C, una fase avanzada de la enfermedad.

Herfel se sometió a una histerectomía completa (extracción del útero) y perdió el bazo. Luego se sometió a una quimioterapia hasta abril de 2014.

Cuando ya había finalizado el tratamiento, la perra volvió a tener la misma reacción en dos ocasiones: en 2015 y en 2016. En ambos casos el cáncer había regresado, primero en el hígado y luego en la zona pélvica. Sierra la alertó antes de que la enfermedad pudiera propagarse aún más. “Le debo mi vida a esa perra. Ella realmente ha sido un regalo para mí. Ella nunca se ha equivocado”, afirmó la mujer.

El cáncer de ovario

No se encuentra entre los más frecuentes en las mujeres aunque sí es de los más agresivos. En el 75 por ciento de los casos en los que se diagnostica, la enfermedad se encuentra en estadios avanzados e incluso se ha producido metástasis en otros órganos, además de en los genitales, como la cavidad abdominal, el intestino o el hígado. Por eso es uno de los más mortíferos que hay.

Es una enfermedad que no provoca síntomas cuando está en su estado inicial, por lo que también se complica el diagnóstico. La mujer puede presentar dolor abdominal (como le sucedió a Stephanie) o en la pelvis y molestias digestivas como distensión, constipación, sensación de pesadez o dificultad para la eliminación de gases, aunque no siempre son esos los indicios.

Ahora Herfel está libre de enfermedad y en un régimen diario de quimioterapia oral como parte de un ensayo clínico, aunque se pregunta y se preocupa por si Sierra podría oler el cáncer pese a este tratamiento.

 Sierra, el perro esquimal siberiano que salvó a su dueña detectando sus tumores

La habilidad de Sierra no es una novedad, ya se reportaron otros casos de perros capaces de detectar cáncer. Por ejemplo, Blat es un cruce de labrador retriever y pitbul que participa de un ambicioso proyecto impulsado desde el Hospital Clínic de Barcelona en pos de mejorar la detección precoz del cáncer de pulmón porque es capaz de olfatear una muestra de aliento de un paciente e identificar si tiene o no la patología.

También se reportó en 2016 el caso de Bessie, una perra border collie, que comenzó a comportarse de forma diferente frente a su dueña de 2 años, Phillipa Woods. El animal olía a la nena constantemente y no la dejaba sola ni un segundo. Ante eso, los padres la llevaron al médico, quien le diagnosticó una etapa temprana de un tipo agudo de leucemia.




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