Perrito devastado es separado de la vaca que lo crió: Ahora mira cuando se reencuentran

La amistad es algo maravilloso y sin límites. Mucho más si se trata de los animales.

Aunque suele decirse que los perros y los gatos no se llevan bien, hay muchas historias que nos demuestran que los lazos que puede haber entre distintos animales pueden ser muy especiales. Puede ocurrir entre un perro y un mapache o entre un oso y un lobo, por poner dos ejemplos.

Pero ninguna de las historias que he visto hasta ahora me habían llegado tanto al corazón como la de Rookie y la gran vaca parda de la familia.

Cuando el pequeño Rookie llego a la familia, como cualquier otro perro, amaba a las personas. Pero había otra criatura que iba a llegar su corazón y tener un importante espacio en él… y hablo de la vaca de la familia.

Nadie podía creerlo cuando vieron que “la extraña pareja” se convirtió en una amistad tan inseparable.

La vaca rápidamente se convirtió en una madre para Rookie. Le dejaba dormir sobre su espalda, lo cuidaba, lo acariciaba y lo lamía.

Por ello, para Rookie fue una tremenda cuchillada en su corazón cuando la familia un día tuvo que venderla.

La economía familiar no les permitía seguir conservando a la vaca y lógicamente, Rookie fue el que más sufrió y se entristeció por ello.

Todos los que hemos perdido alguna vez a una amigo cercano, podemos hacernos a la idea de lo que Rookie sintió en esos momentos. Los perros tienen sentimientos al igual que las personas y los demás animales, y su mejor amiga ya no estaba. Rookie ya no tenía con quien jugar, comer o dormir. Ya no podía dormir junto a su mejor amiga.

El pobre Rookie aullaba, ladraba y buscaba por todas partes a su mejor amiga. Tenía una tristeza enorme y le esperaba solo en la granja con la esperanza de que la vaca regresara algún día.

Y ese día llegó. Rookie escuchó un ruido y corrió a la granja siguiendo el sonido hasta que encontró a la vaca. Ahora ella vivía en otra granja del mismo pueblo. Rookie estaba feliz de haber encontrado a su tan adorada amiga. ¡Se quería quedar con ella para siempre!

El dueño de Rookie lo había seguido y le regañó por haberse escapado. Se lo llevó de nuevo a casa. La felicidad de Rookie por haber visto de nuevo a su mejora amiga hizo que se enfureciera porque otra vez estaba siendo separado de ella.

Así que en la casa, ese sentimiento de furia y rabia, se convirtió en una tremenda tristeza. Nada conseguía poner de buen humor a Rookie de nuevo. Estaba deprimido, y se acostaba solo en el granero con una mirada apagada y vacía. Sabía dónde estaba la vaca pero no podría ir con ella. ¡Era terrible!

Por suerte, su familia entendió que no podían seguir con esa situación y que no podían mantener a Rookie y a la vaca separados por más tiempo porque lo único que quería era escaparse para estar con ella.

Se les partía el corazón al ver a su perrito tan triste y solo, así que tomaron una gran decisión: aunque su situación económica no era nada buena y era un esfuerzo enorme, ¡compraron de nuevo a la vaca!

El reencuentro entre ellos fue maravilloso. Se me llenan de lágrimas los ojos al ver el momento en el que Rookie ve a la vaca entrando en el granero.

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