#MiguelOsorio Soñó con ser médico pero #Dios tenía otros planes para él

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En una sala de emergencias, donde hay personas debatiéndose entre la vida y la muerte, llegan los comunicadores sociales queriendo acaparar la noticia, allí frente a la puerta, con los detalles precisos y las palabras correctas para informar, se encuentra Miguel Osorio.

Osorio labora desde hace 5 años y medio en el Hospital Escuela, como jefe de la unidad de Relaciones Públicas, donde se ha desempeñado con un profesionalismo y precisión impecable, un gran ejemplo a seguir para quien a partir de este día tome su puesto.

Ahora este comunicador fungirá un nuevo rol como comunicador social en esta ocasión desde el  Instituto de Desarrollo Comunitario, Agua y Saneamiento de Honduras (IDECOAS), un paso más donde seguramente seguirá demostrando su calidad de trabajo.

Miguel Osorio, nació en Comayagüela en 1974, un pequeño que llegó a este mundo a los 7 meses de gestación, sin pensar en lo que algún día se convertiría, siendo uno de los comunicadores más reconocidos y respetados en Honduras.

Al momento de nacer, Miguel fue diagnosticado con Parálisis Cerebral Infantil (PCI), esto debido a que al momento del parto hubo sufrimiento fetal por falta de oxígeno a su cerebro, lo que provocó daños irreversibles en las funciones motoras de sus piernas.

“Se podría decir que tengo un tipo de discapacidad, me he sometido a tres cirugías, sin duda alguna fue un momento que marcó mi vida”, asegura el comunicador, sin embargo esto no le impidió desempeñarse en sus labores diarias, estudios y finalmente en su vida profesional.

EL PERIODISMO NUNCA FUE SU ÚNICA OPCIÓN 

En sus inicios, Miguel incursionó en la radio en 1995, donde recuerda que sólo ganaba 500 lempiras mensuales y posteriormente dejó las cabinas para pasar frente las cámaras y nos comentó que “después estuve en Vica durante el Mitch, luego estuve en Telenoticias donde trabajé unos nueve años, luego en canal 10 donde don Rodrigo me busca, me presenta el proyecto y laboré con él por 4 años, luego le manejaba la prensa a una ex ministra de salud, Roxana Araujo durante el gobierno de Pepe Lobo, allí estuve un año, hasta que llegué aquí a Relaciones Públicas del Hospital”.

Aunque ha sido reconocido por su ardua y excelente labor al frente de las Relaciones Públicas del primer centro asistencial del país, Miguel manifestó que “nunca desee antes ser un relacionador público, aunque ahora muchos relacionadores han hecho carrera y se han capacitado en sus áreas de influencia, antes opinaba que muchos solo tomaban el cargo para pasar el día por un salario pero no había compromiso y poco interés por destacar o promover las buenas acciones de las intituciones”.

Es por eso que el periodismo nunca fue su única opción ya que en un momento en su vida, deseó ser médico (cirujano general), pero manifestó que “Dios abre puertas, en sus manos está mi futuro, él a menudo le agrada -sorprenderme- y disfruto cada día profesionalmente”, es por eso que consideró que lo más importante y que no puede faltar en esta y todas las profesiones es la Entrega, Pasión y Compromiso.

RESPETO A LA DIGNIDAD VERSUS DERECHO A INFORMAR

Miguel Osorio expresó que lidiar con la prensa desde su posición ha sido complejo, ya que todos quieren la primicia de un muerto o herido luego de un hecho violento o incidente, sin embargo ha sabido diferenciar muy bien su labor de informar y el respeto a los pacientes del Hospital Escuela.

“Ha sido un poco complejo por que cuando la UNAH -Universidad Nacional Autónoma de Honduras- toma las riendas del Hospital Escuela, toman la decisión de respetar la dignidad y privacidad que es un derecho que le asiste a todos los pacientes y antes no ocurría así”, explicó.

Sin embargo dijo que aún hay colegas que aún no comprenden ese extremo y añadió que “para mi eso no es negociable, yo les digo, imagínate la mujer que está allí, inconsciente probablemente sin ropa, podría ser tu mamá o tu hermana, pero hasta el día de hoy lo colegas no lo entienden y lo toman como una violación al derecho de informar cosa que no es correcto”.

De este cargo que deja este 2019, manifestó que aprendió a conocer a las personas y sus necesidades y a entender que en instituciones como el Hospital Escuela debe haber compasión y solidaridad por el enfermo.

Agregó que “aprendí a tratar con diferentes caracteres y personalidades, ha entender que no toda -crisis- no estaba bajo mi posibilidad para resolverla”.

Sin embargo, asegura que su mayor satisfacción durante estos 5 años y medio de servicio, es ver cómo de la mano de Dios y gracias a la labor de los doctores, pudo ver cómo personas en estado delicado, salían con una sonrisa.

“Es una grata sensación cuando veo que una persona que llegó literalmente “muerta” sale caminando y con una sonrisa -llena de vida- en su rostro, lo peor claro es ver el sufrimiento de una familiar o del personal medico cuando pierden a un ser humano”, exteriorizó.

 LA CORRUPCIÓN ES UNA TENTACIÓN

Este comunicador asegura que pese a que es introvertido y de pocos amigos, es muy leal y sincero, un total enemigo a la deshonestidad.

Es por eso que su mejor consejo para los futuros colegas es que se preparen lo más que puedan ya que “ahora no basta con ser un licenciado en periodismo, hay que buscar prepararse en otras áreas a fines a esto, el mercado es bien competitivo y la cantidad de comunicadores que egresan de las universidades es bastante grande”.

Asimismo aseguró que si uno se compromete con su trabajo, se entrega totalmente, siempre tendrá éxito aunque unos elijan el camino fácil por que sin duda alguna, “la corrupción se vuelve una tentación para nosotros”.

Por lo que algún día espera poder llevar su experiencia a las aulas de clase en la máxima casa de estudios de #Honduras, como catedrático en el área de las ciencias de la comunicación, lo que seguramente logrará por que en su vida nunca hubo limitación alguna, gracias a su ética de trabajo y profesionalismo, seguirá cosechando muchos éxitos más. MG

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