A Shakira se le acaba la “suerte”

En los próximos días, un juez español recibirá las evidencias que sustentarían un juicio contra la cantautora colombiana Shakira por tres cargos de fraude fiscal, confirmaron este viernes al diario español El País, fuentes vinculadas al proceso. A la intérprete de ‘Pies descalzos’ se le imputa defraudar al fisco español, entre 2012 y 2014, en 14.5 millones de euros, el equivalente a 16.5 millones de dólares.

Fue en enero de este año cuando trascendió que la Agencia Tributaria española investigaba a Shakira Mebarak Ripoll bajo las sospechas de que simuló vivir en Bahamas para no pagar impuestos en España. La artista se declaró residente de España en 2015, año en que dio a luz a su segundo hijo, Sasha. Sin embargo, los investigadores de la Hacienda tenían la hipótesis de que desde 2011, cuando formalizó su relación con el futbolista Gerard Piqué, ya la intérprete de ‘Me enamoré’ pasaba gran parte de sus días en territorio español.

Su hijo mayor, Milan Piqué, nació el 22 enero de 2013 en Barcelona, pero la artista y sus contadores sostienen que durante gran parte de ese año ella estuvo en Estados Unidos, grabando el programa ‘La Voz’.

A finales de ese año, se informó, compró una residencia en Barcelona, pero solo con la intención de tener dónde quedarse cuando visitaba el país. Alegan que por sus múltiples compromisos artísticos, Shakira no residió en el lugar más de 183 días. Y es que de acuerdo con la ley tributaria española, si la cantautora colombiana vivía la mitad de un año y un día, 183 días, en el país, estaba obligada a pagar el impuesto de patrimonio y sobre la renta de las personas físicas (IRPF), tomando en cuenta los ingresos que generó a nivel mundial. Actualmente, solo un 4 por ciento de los ingresos que recibe la artista provienen de España; el otro 96 por ciento proviene del exterior.

Tanto Shakira como su equipo de contadores, han insistido en que la cantautora tenía su residencia oficial en Bahamas, donde pagó los impuestos requeridos por ley. No obstante, el pasado febrero, los asesores financieros de la artista abonaron 20 millones de euros (22.7 millones de dólares) al fisco español, para saldar lo que se reclamaba del año 2011, aunque ya había prescrito. Según las fuentes consultadas por El País, se trató un paso necesario para seguir aclarando la situación y no una admisión de un delito.

Esas acciones no detuvieron a los oficiales de la Agencia Tributaria, quienes solicitaron una extensión para investigar aún más. Así fue como terminaron rastreando las redes sociales de la artista y visitando hasta la peluquería a la que acudía en Barcelona, buscando evidencias. El ministerio público les concedió un plazo de seis meses para que revisaran y corroboraran la información. En caso de encontrar prueba irrefutable contra la cantautora, entonces podrían presentar las querellas ante un juez, que determinará si Shakira tendrá que enfrentar un juicio.

De acuerdo con la información que publica El País, en el informe final de la pesquisa de la Agencia Tributaria consta que no se pudo probar que, entre 2012 y 2014, Shakira viviera en España más de la mitad de alguno de esos años. Sin embargo, la consideran residente porque las ausencias del país eran “esporádicas”, relacionadas con su trabajo como artista y filántropa.

En caso de resultar culpable, Shakira se expone a una condena mínima de dos años de cárcel.

Hasta el momento, Shakira no ha emitido comentarios sobre el tema, que ha dejado en manos de sus asesores. Este viernes, tras conocer lo que las autoridades fiscales gestionan en su contra, sus portavoces emitieron un comunicado de prensa en el cual insitieron en que la cantautora “no debe ninguna cantidad” y reiteraron la disposición de la artista para colaborar con Hacienda para solucionar lo que tildaron de “diferencias de criterio”.

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