Llegan cientos de migrantes de la segunda #caravana al albergue de #Tijuana

Central American migrants -mostly Hondurans- moving towards the United States in hopes of a better life, receive dinner at "Hotel del migrante deportado" (Hotel of the deported migrant) shelter in Mexicali, Baja California state, Mexico, on November 16, 2018. - The Central American migrant caravan trekking toward the United States converged on the US-Mexican border on November 15, 2018, after more than a month on the road, undeterred by President Donald Trump's deployment of thousands of American troops near the border. (Photo by PEDRO PARDO / AFP)

Aproximadamente 300 centroamericanos pidieron su retorno asistido a sus países de origen, mientras otro grupo, integrantes de la segunda caravana migrante -en su mayoría familias hondureñas con niños-, cansados y hambrientos tras un viaje de 180 km desde Mexicali, descendieron de autobuses e hicieron una larga fila para registrarse en el albergue, improvisado por las autoridades locales en un barrio marginal de Tijuana, a unos metros del muro fronterizo.

Esta segunda caravana se une así a la primera, que salió de San Pedro Sula, Honduras, el 13 de octubre y recorrió 4 mil km a pie y en auto hasta llegar a Tijuana.

En la ciudad se ha formado un cuello de botella de migrantes centroamericanos, ante la negativa de Estados Unidos para acogerlos sin antes realizar un largo y complicado proceso de petición de asilo.

“Traemos niños, está un poco difícil (pasar a Estados Unidos) pero ya estamos aquí. Como dicen en mi pueblo, en el camino se arreglan las maletas”, comenta Cárcamo, mientras espera en la fila para registrarse en el albergue.

Hasta el lunes, unos 5 mil 200 migrantes residían en el albergue, la inmensa mayoría a la intemperie. Las duchas y sanitarios son escasos y pululan epidemias de tuberculosis, influenza, infecciones respiratorias y piojos.

La segunda caravana llegó al albergue cuando la Marina repartía la segunda ración de comida diaria. En total, se entregan 8 mil platos de comida al día, según un mando militar que pidió el anonimato.

El alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, ha pedido la intervención de la ONU, alegando que no recibe apoyo del gobierno federal. Según él, el costo diario para mantener el albergue es de más de medio millón de pesos.

Unos 740 funcionarios cubren guardias para gestionar el refugio, que produce cinco toneladas de basuras diariamente.cortesiaejecentral 

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