Disertación del Presidente @JuanOrlandoH en la 73 Asamblea General de la #ONU

Atender la crisis mundial que enfrentan más de 25 millones de familias productoras de café, garantizándoles precios justos sin hacer oídos sordos ante este hecho generador de pobreza, fue el enérgico llamado que hizo hoy el presidente Juan Orlando Hernández a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La petición del mandatario fue ovacionada por los delegados del pleno durante la 73° Período de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el gobernante hondureño diserta por quinta año consecutivo.

Hernández  llamó a los presidentes de países productores de café a organizarse para velar por los intereses de los caficultores, ya que en la actualidad ningún organismo multilateral lo está haciendo.

A la vez, le consultó al secretario general de la ONU, António Guterres, si en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es coherente dejar de atender la crisis que viven millones de pequeños caficultores en todo el mundo.

Además, exigió soluciones puntuales a problemas mundiales como el cambio climático, la crisis migratoria, precios justos a los productores de café, y pidió que se reconozca a las maras y pandillas como grupos armados no estatales que están atentando contra el derecho a la vida, la libertad y al goce de la democracia participativa.

Hernández recordó que la migración es un derecho humano y lamentó que en tiempos recientes los migrantes sean tratados con crueldad, al tiempo que exigió la reunificación de 120 menores hondureños que fueron separados de sus padres.

Asimismo, pidió que los Fondos Verdes destinados para hacerle frente a los efectos del cambio climático sean desembolsados con celeridad y no tenerlos almacenados en las bóvedas de los bancos del mundo.

A continuación el discurso íntegro del presidente Hernández durante la 73° Asamblea de las naciones Unidas:

Señora Presidenta,  señores y señoras Jefes de Estado y de Gobierno, señor Secretario General, representantes permanentes, delegados:

En mi intervención en esta 73 Asamblea agradezco el apoyo de las Naciones Unidas al Diálogo Nacional en Honduras en materia política; ya se ha implementado, está en proceso y eso gracias a la iniciativa de algunos líderes de la oposición y también de mi Gobierno.

En el diálogo político participan algunas fuerzas políticas, organizaciones de sociedad civil, sin perjuicio de permanecer abierto para que se incorporen los que así desean.

Uno de los grandes objetivos del diálogo es proponer reformas electorales para construir un nuevo modelo electoral; precisamente ayer el Congreso Nacional de Honduras, con una votación de 110 votos de 128, nombró una comisión para la modernización y actualización del Sistema de Identificación Nacional, del cual se obtiene el padrón electoral, con la idea de crear un nuevo sistema que deberá ser técnico, moderno, transparente, que resulte en una auténtica identificación para el desarrollo.

Señor Secretario General, no puedo evitar expresar también mi frustración cuando nos reunimos en este gran foro mundial y manifestamos nuestros más sinceros deseos de trabajar en equipo por la construcción de la paz y la búsqueda de soluciones.

Sin embargo, siento que ha faltado voluntad y valentía para hacer posible muchas de estas ideas a pesar del enorme tamaño, la cantidad de recursos que maneja Naciones Unidas.

Desde la creación de Naciones Unidas, quedó evidenciado que era una prioridad para la paz mundial respetar la soberanía y la autodeterminación de cada Estado. Los principios de igualdad soberana son cruciales para la estabilidad del mundo.

Si queremos vivir en un sistema armónico, debemos cumplir con los pilares de nuestra organización, que están reflejados en la Carta que construyó las bases de Naciones Unidas.

De forma constante, vemos cómo fuerzas y actores internacionales velan por sus propios intereses, interfieren en nuestros asuntos internos. Afectando, entre otras cosas, nuestra democracia, elemento fundamental para el desarrollo de las naciones que estamos dispuestos a defender.

¡Es necesario proteger al Estado de Derecho en nuestra patria! Lo digo hoy y lo diré mañana y siempre.

Vivimos nuevos tiempos con nuevas realidades y nuevos desafíos. El mundo reclama de grandes transformaciones, grandes reformas profundas, y a esta generación nuestra de líderes nos corresponde estar a la altura de nuestros pueblos, esta es una responsabilidad ineludible.

 Señora Presidenta, ahora les voy a hablar de la realidad de mi país: HONDURAS.

Cambio climático

Por 20 años, hemos sido uno de los países más afectados por los eventos climáticos extremos. Ocupamos el primer lugar en el Índice Riesgo Climático Global de acuerdo a German Watch.

A pesar de ser uno de los países más vulnerables del mundo, hemos venido trabajando como sociedad hondureña en su conjunto para combatir estos efectos del cambio climático. La excesiva burocracia ha impedido el acceso al financiamiento de los famosos Fondos Verdes, que si tuviéramos acceso a ellos nos permitirían concretar acciones y contribuir a la reforestación, conservación y mitigación.

Estoy convencido que es obligación de Naciones Unidas y de cada uno de nosotros revisar y resolver la forma en que estos fondos se utilicen cuanto antes, y que no estén guardados estos fondos en las bóvedas de los bancos del mundo, porque cada minuto que pasa y estos fondos siguen guardados es un minuto que hace más rica a la banca y provoca sufrimiento a la humanidad.

Migración

La migración es un derecho humano; durante siglos los seres humanos se han venido movilizando y emigrado, y han contribuido al desarrollo social y económico de las naciones que los han acogido en busca de mejores oportunidades. Honduras y la región centroamericana no somos la excepción.

Desafortunadamente, en tiempos recientes, el mundo entero ha sido testigo de la crueldad con la que se ha tratado a los migrantes, entre ellos, mis compatriotas. Todos hemos presenciado las condiciones infrahumanas en las que se encuentran recluidos en centros detención, atropellando su dignidad… dignidad que es inherente al ser humano.

Este trato indigno se suma al que millares de migrantes reciben a diario a lo largo de esa ruta de terror desde Sudamérica pasando por Centroamérica hacia Estados Unidos, donde son víctimas de todo tipo de abusos y violaciones por parte de las redes criminales, llámense “coyotes”, traficantes de personas, narcotraficantes, maras o pandillas.

Reafirmo que este principio de la dignidad de la persona humana es parte fundamental de la Carta Constitutiva de Naciones Unidas. Debemos actuar contra las circunstancias en las que se tropella y destruye a la institución más sagrada de la humanidad que es… La familia.

Con mucho dolor, al día de hoy seguimos los hondureños a la espera de la reunificación familiar de 120 niños separados, privados de un derecho tan básico y al mismo tiempo tan fundamental para su desarrollo como es la unidad familiar.

Los países miembros de esta Asamblea no pueden olvidar nunca, nunca, el compromiso, al respeto universal y efectivo de los derechos y libertades fundamentales del hombre donde debe prevalecer el interés superior del niño.

Aquí es donde se necesita la actitud diligente de los funcionarios de Naciones Unidas y de cualquier gobierno del mundo.

Integración económica

La integración económica en Centroamérica ha sido un sueño que hemos anhelado desde 1951. Hoy en día, Honduras, Guatemala, El Salvador tomamos la iniciativa de dar un paso hacia este propósito, creando la primera unión aduanera del continente americano.

Nuestra región cuenta con una ubicación privilegiada con frontera marítima en el Océano Pacífico y el Océano Atlántico, conectando así al resto del mundo como un eslabón en las Américas.

Nuestro objetivo es el establecimiento de un mercado común centroamericano, que consiste en la creación de una Zona de Libre Comercio y un arancel externo común que siente las bases para la constitución de una Unión Aduanera Centroamericana.

Es en estos casos donde Naciones Unidas debe de ser más beligerante.

Estamos gestionando la integración de los demás países de Centroamérica a este sistema y así potenciar esta zona que contiene grandes oportunidades, muchos recursos para ser desarrollada. Este esfuerzo, una vez concretada en Centroamérica, nos convertirá en la séptima economía más importante de América Latina.

Este modelo representa una oportunidad para impulsar una Unión Aduanera Americana que integre económicamente a todo el continente.

Hoy, desde este foro, invito a que en base a la carta constitutiva de Naciones Unidas en su artículo 1, numeral 3 y 4, con el apoyo de la OEA, convirtamos esta región en una zona de paz, prosperidad y libre comercio como lo soñó Morazán y lo soñó Bolívar.

Señor Secretario y Señora Presidenta, Unión Aduanera busca facilitar el comercio… pero un comercio con justicia y equidad. Hoy la principal agenda de Naciones Unidas son los Objetivos de Desarrollo Sostenible que en esencia constituyen una lucha frontal contra la pobreza.

Bajo ese compromiso mi gobierno ya aprobó la comisión nacional para la implementación de la agenda 2030.

A pesar de lo anterior, tristemente se interpreta como una doble moral que millones de productores de café, principalmente los más pequeños, hoy en día estén recibiendo un precio por debajo de sus costos, que sin duda los lleva a la pobreza extrema, como es el caso de aproximadamente 90,000 familias productoras de café en mi país, Honduras,

Y cuando hablo de mi país, Honduras, en términos de producción de café, no es cualquier país, porque somos el quinto productor del mundo, el tercero de América y el primero en Centroamérica.

Precios justos a caficultores

Señor Secretario General, Señora Presidenta, señoras y señores, deseo formularles una pregunta. ¿Cuántos de ustedes se toman un taza de café en la mañana o durante el día?…

Saben que hay una altísima posibilidad de que ustedes, sin saberlo, sean partícipes de una enorme injusticia, siendo ustedes, nosotros, los promotores de los objetivos de desarrollo sostenible, no deben hacer oídos sordos ante ese hecho generador de pobreza extrema.

Por ejemplo, una taza de café en esta ciudad de Nueva York en promedio puede costar 5 dólares. 500 centavos de dólar. ¿Saben ustedes cuánto reciben nuestros pequeños productores de café en mi país después de trabajar arduamente, bajo sol y lluvia, recolectando a mano cada uno de los granos de café?

Se los quiero decir, no reciben ni tan siquiera dos centavos, dos centavos por cada taza de café y cuesta 5 dólares. 500 centavos y apenas o tal vez 2 centavos.

¿Es o no una injusticia?

Sé que los que aplaudieron reconocen que es una injusticia y eso no puede ser, no podemos cerrar nuestros ojos ni dejar de escuchar ni dejar de permitir que en nuestra conciencia algo se revuelva y despertemos, porque para eso estamos aquí.

Señor Secretario General, hemos estado discutiendo por mucho tiempo los Objetivos de Desarrollo Sostenible, yo les pregunto: ¿es coherente dejar de atender la crisis que viven millones de pequeños productores de café. Solo en mi país son aproximadamente 90,000, en América suman más de 14 millones de productores y en el mundo 25 millones de familias productoras y otros tantos millones de manera indirecta dependen de este rubro.

Debemos de actuar ya, ahora.

Mientras las Naciones Unidas toman cartas en el asunto, porque me voy convencido que van a tomar cartas en el asunto, hago un llamado a todos los presidentes de países productores de café y a los propios productores de café a organizarnos, porque está a la vista que nadie vela por los intereses del sufrido productor de café en el mundo.

Maras y pandillas

Desde la primera vez que tuve el honor de dirigirme a esta asamblea, expresé que la más grande tragedia que ha sufrido Honduras en la historia de la república, ha sido la ola de violencia producto del paso del narcotráfico, porque nuestro país es una zona de tránsito de la droga que se produce en el sur del continente y se consume en el norte.

Además del flagelo del narcotráfico, las maras, las pandillas, los grupos criminales, en el pasado han suplantado literalmente en varias regiones y circunstancias al propio Estado.

En mi país hay grupos No Estatales Armados que al ser confrontados por la ofensiva de los buenos hondureños con el deseo de vivir en paz y la lucha que nuestro gobierno ha iniciado por recuperar la paz y la seguridad, estos grupos llegaron a amenazar el proceso electoral, consecuentemente la democracia y el Estado de Derecho.

Tengo la firme convicción que en Honduras estos actores no violentan los derechos fundamentales, los derechos humanos, de miles de compatriotas.

Más alarmante es que esta denuncia la he formulado en reiteradas ocasiones en otras instancia de Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos y al día de hoy no hemos obtenido respuestas.

Por eso vengo a decirlo claramente en esta asamblea, esta situación debe encender las alarmas en defensa del Estado de derecho y la Democracia Representativa por los Estados y específicamente por Naciones Unidas.

Les repito, se trata de los derechos elementales como el derecho a la vida, la libertad y al goce de la democracia participativa.

En consecuencia, aprovecho para pedir de ustedes que se materialice la resolución que reconozca que las maras o pandillas y otras bandas criminales se consideren como Entes No Estatales, violadores de los derechos humanos y que atentan contra la estabilidad de los Estados.

A un alto y costo y riesgo decidimos en Honduras enfrentar ese monstruo de varias cabezas y hemos avanzado como muy pocos países en la región, afianzando cada día más un clima de mayor seguridad y paz, pero reconozco que aún no es suficiente.

Por tanto no puede haber un miembro de Naciones Unidas que se autodenomine demócrata, pacifista, respetuoso de la vida y deje de prestarle atención a nuestro llamado que es el llamado de otros pueblos que han sufrido las mismas circunstancias.

Respeto a la soberanía

Debemos honrar a aquella generación que pensó de manera visionaria al crear este foro de Naciones Unidas, para asegurar el respeto a la soberanía de las naciones y a la libre autodeterminación de los pueblos.

Represento a un país que como todos, tenemos problemas… grandes desafíos.

Represento a un país que es pequeño en tamaño de su territorio pero grande en dignidad.

Soy enfático al decir que YO no me podría perdonar pasar por esta asamblea sin hacer un llamado a la conciencia de los líderes mundiales, en el sentido de asumir una actitud trascendente, exigiendo que pasemos de las palabras a las acciones concretas que cambien la vida de los pueblos del mundo.

Hago un llamado a proteger nuestras democracias y los derechos humanos, ante los ataques de los entes No Estatales armados, maras, pandillas.

Hago un llamado a respetar el principio de interés superior del niño y la familia como la institución más sagrada de la humanidad.

Hago un llamado a predicar con el ejemplo cuando se trata de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, protegiendo a los pequeños productores de café del mundo para evitar que reciban lo que se merecen a través de un comercio verdaderamente justo, ya que este comercio justo implica no solo obligaciones para el productor sino también que se respeten sus derechos, como lo es una ganancia justa.

Señora presidenta, señoras y señoras en Honduras estamos listos para la acción.

Muchas gracias!!

 

 

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