Bebé enfrenta juicio en corte migratoria de EEUU

Un bebé de un año de edad bajo custodia federal, apareció en una corte migratoria sin sus padres en Phoenix, Arizona para encarar un juicio mientras jugó con una pelota, tomó de un biberón y después lloró.

El gobierno eventualmente le dio una orden de salida para ser enviado a Honduras, a donde su padre ya ha sido enviado.

El niño fue identificado como Johan y compareció este viernes junto a otros niños en la corte de Arizona. Uno de ellos, proveniente de Guatemala, sólo levantó sus cinco dedos cuando el juez le preguntó su edad.

El juez John Richardson dijo sentirse “avergonzado de preguntar” si el pequeño Johan había entendido los procedimientos.

“No sé a quién se lo explicaría, a menos que piense que un niño de 1 año podría aprender la ley de inmigración”, le dijo al abogado del bebé.

Defensores de Derechos humanos han expresado su descontento con los niños yendo a la corte y lo llaman como algo estresante y atemorizador.

Las personas en procedimientos de inmigración, advierten, no cuentan con un abogado aunque la mayoría de los menores no acompañados sí aparecen con representación.

Tampoco existen las adaptaciones esenciales para niños, muchos de los cuales ni siquiera pueden ver las mesas de la defensa sin asientos elevadores.

El caso de Johan requirió de atención inmediata y sirvió como un recordatorio de que quedan pocos días para que se cumpla con el plazo para reunir a los niños separados de sus padres.

Pero su caso, también empezó a circular el mismo día que la administración del presidente Donald Trump indicó que necesitaba de más tiempo para reunir a 101 niños menores de cinco con sus padres.

Recientemente en una entrevista con CNN, la abogada especialista en inmigración Lindsay Toczlowski explicaba que en la corte “no hay asientos elevadores, no hay osos de peluche” y detallaba que el tribunal es un espacio frío en el cual los niños no deberían estar.

De acuerdo con información del Departamento de Salud y Servicios Humanos, alrededor de 3 mil niños permanecen bajo custodia del gobierno tras la separación de sus padres.

En tanto, el diario The New York Times reportó que algunos registros sobre las familias separadas se han perdido e incluso destruido, lo que aumenta las probabilidades de que los niños no puedan volver a ver a sus familias.

Este martes vence el plazo para los niños menores de cinco años, se reúnan con sus padres que ya han sido deportados. El 26 de julio, vencerá el plazo para que niños de cinco años en adelante se reúnan con los deportados.

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