Consejos para divertirse con poco dinero

Con la crisis, muchas personas disponen de menos dinero para divertirse. Pero ello no significa que no puedan hacerlo. Visitar los monumentos de nuestra ciudad, organizar proyecciones de cine o juegos en nuestra casa o hacer deporte son algunas ideas baratas para pasar una tarde divertida.

Con los tiempos actuales, desgraciadamente muchas personas han visto reducidos sustancialmente sus ingresos. Pero ello no significa que, por esta causa, deban dejar de divertirse. Es cierto que el dinero ayuda a realizar actividades lúdicas pero hay otras para las que no es tan necesario.

Es más, nunca debemos dejar que el dinero –o, más bien la falta de él- nos amargue la vida. Simplemente, tenemos que ser más imaginativos a la hora de divertirnos. Por todo ello, desde aquí lanzamos algunas ideas que, a buen seguro, nos ayudarán a pasar un día entretenido.

Foto del Teatro Real de Madrid

Visitar los monumentos de nuestra ciudad es una buena opción. En la foto, Teatro Real de Madrid.

En primer lugar, podemos organizar una sesión de cine en nuestra casa. Hoy día casi todos tenemos un buen reproductor de películas y, si no poseemos éstas, podemos alquilarlas por poco dinero. Si organizamos una merienda para familiares y amigos y después proyectamos una película, pasaremos una tarde divertida. Incluso podemos organizar, al final de la proyección, un debate entre nosotros.

Otra posibilidad es recorrer nuestra propia ciudad como si fuéramos turistas. En casi todos los sitios hay monumentos dignos de ver y zonas que merecen ser visitadas. Si somos nuevos en la ciudad, podemos ir a la oficina de turismo para que nos orienten. Así, pasaremos un día entretenido sin gastar dinero.

Relacionado con esto, se encuentran los ciclos de teatro o conciertos en la calle que se organizan en casi todas las ciudades en verano. Generalmente, son gratuitos su precio es simbólico y también es una buena opción. En este sentido, también podemos aprovechar el ‘día del espectador’ que todas las salas de cine tienen semanalmente para ver estrenos a precios de oferta.

También podemos practicar deporte, que, además de muy sano, suele ser barato. Si nos gusta el atletismo, podemos salir a correr. Incluso en las piscinas municipales existen bonos muy baratos para ir a nadar. Del mismo modo, podemos reunirnos varios amigos y alquilar una pista de baloncesto o una cancha de fútbol. Al dividir entre el grupo, su precio es mínimo. Incluso en muchas ciudades, las hay gratuitas.

Otra opción, similar a la que antes mencionábamos del cine, son los juegos de naipes o de mesa. Citando a algunos familiares o amigos y con sólo uno de estos juegos, podemos pasar una tarde divertida. Además, si éste es del tipo del ‘Trivial Pursuit’ o similar, podemos enriquecer nuestra cultura.

En fin las ideas son tantas como se nos puedan ocurrir. Tan sólo debemos agudizar el ingenio un poco más que cuando teníamos más dinero. Pero, si esforzamos un poco nuestra imaginación, no tenemos por qué aburrirnos.

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