Mejorar en defensa, la obsesión de Sampaoli en el Mundial

Ganar un Mundial pasa por la defensa. Históricamente, los campeones han basado su juego en la defensa y el orden táctico, concediendo pocas ocasiones en el rival. Alemania en 2014, España en 2010 o Italia en 2006 eran equipos con talento, pero que encajaron pocos goles gracias a un gran trabajo a la hora de robar el balón. Los germanos recibieron cuatro tantos durante el mundial de Brasil, España dos en Sudáfrica e Italia dos en Alemania.

Esto lo sabe Sampaoli, cuya obsesión es mejorar a la selección en la faceta defensiva. Los equipos que ha tenido se han caracterizado por ser sobresalientes en este aspecto, sobretodo en la presión, pero en Argentina no ha dado con la tecla.

Todo empieza por decidir la linea defensiva y la pareja de pivotes, que serán los principales encargados de organizar el trabajo defensivo. Otamendi y Tagliafico en los puestos de central y lateral izquierdo respectivamente son los únicos fijos.Fazio o Rojo podrían acompañar en el centro de la zaga y Salvio o Mercado en la derecha. En el doble pivote continúan las dudas. Lo Celso es el favorito del técnico pero la lesión de Lanzini podría adelantar su posición. Mascherano y Biglia pelearán por ser el mediocentro más posicional.

El principal problema está en el orden. Es un equipo que pierde la posición con demasiada facilidad, llegando a deshacerse como sucedió en los partidos ante Nigeria o España. Las transiciones fueron lentas y anárquicas, dejando espacios a jugadores de calidad que son letales. Da la sensación que los equipos veloces y talentosos en ataque le crearán problemas con facilidad. 

El trabajo de presión si está surgiendo su efecto, pero es demasiado irregular. Funciona durante muchos minutos pero es arriesgado, y puede dejar al equipo mal parado. Sampaoli deberá estudiar al rival y analizar que es más útil para cada partido: si arriesgar robando más arriba o replegar para no sufrir contras.

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