Consejos para dormir antes de un viaje

A todos nos ha pasado que, antes de un viaje, nos encontramos con serios problemas para dormir. La noche antes de ir al aeropuerto es terrible, porque estamos tan nerviosos y emocionados al mismo tiempo que no hay manera de conciliar el sueño. Pero la buena noticia es que hay algunos truquitos que podemos tener en cuenta para tratar de dormirnos. A continuación vamos a detallaros este tipo de consejos a fin de que os podáis dormir de una vez por todas.

Uno de los consejos que os damos es que engañéis a vuestro cerebro. ¿Conocéis la paradoja del sueño? Es un fenómeno reconocido que se ha puesto a prueba en numerosas ocasiones. Hemos oído hablar de él de la mano de Julie Hirst, una psicoterapeuta que se ha dado a conocer en la red. Lo que recomienda es que intentemos, por todo lo posible, quedarnos despiertos. ¿Sabéis esos días en los que os pasa lo contrario? Cuando intentáis quedaros despiertos y no hay forma de hacerlo. Pues lo que nos pide Hirst es que lo intentemos hacer para dormirnos. Nos tenemos que mentalizar y decirnos que no nos dormiremos, así como abrir los ojos al máximo.

Eso nos llevará a quedarnos dormidos porque nuestro cerebro es un poco “corto”. El cerebro no reconoce las órdenes negativas y las interpreta de forma positiva. Así que lo que le estaremos diciendo al cerebro será que queremos dormirnos, ni más ni menos.

Pasamos a cosas un poco menos raras, pero igualmente eficientes. Por ejemplo: cierra los ojos y medita, intentando imaginarnos en un lugar relajante. O lo que también podemos hacer es rememorar en el pensamiento lo que hemos hecho en el día, repasando aquellas cosas que nos han dejado satisfechos para intentar llegar a un estado de relajación mayor. Si además de los nervios no podemos dormir por alguna preocupación o por si vamos a olvidar algo, es bueno que hagamos una lista en la que apuntemos todo lo que pueda preocuparnos. Eso nos permitirá quedarnos dormidos plácidamente porque habremos sacado las preocupaciones de nuestro cerebro.

Consejos básicos, como respirar de forma adecuada, cerrar los ojos o tocar distintas partes sensibles de nuestro cuerpo, nunca se pueden olvidar. Y lo más importante, por si os encontráis en esta situación a menudo, es que busquéis vuestro sistema preferido. Todos somos distintos y es bueno que sepamos qué método nos va bien a cada uno de nosotros.

Cortesía; http://dondeviajar.republica.com

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